Argentina acude a EE.UU. para pagar intereses al FMI
El Gobierno de Argentina compró la semana pasada derechos especiales de giro (DEG) a Estados Unidos por 808 millones de dólares para afrontar un pago de intereses con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que vence este domingo, informa La Nación, que cita fuentes oficiales y especializadas en el tema.
De acuerdo con el calendario del FMI, el país enfrenta un vencimiento por intereses por un monto similar al mencionado, un tipo de obligación que no puede ser unificada con otras, ni su cumplimiento puede ser postergado para fin de mes, como sí ocurre con los pagos de capital. Al cierre de esta nota, la operación no figuraba aún en los balances del Banco Central (BCRA) ni del Tesoro argentino, ni en los registros públicos de tenencias de DEG del FMI, lo que refuerza el carácter puntual y de corto plazo de la maniobra. Sí aparece registrada en la página del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Según explicaron a este diario fuentes oficiales con conocimiento directo de la operación, no se trató de una nueva activación del swap (intercambio) de monedas con ese país, sino de una compra habitual de DEG para cumplir con un vencimiento. No se precisó si la adquisición fue realizada directamente por el BCRA o por el Tesoro, pero sí se afirmó que el Gobierno cumplirá con el compromiso.
Otra fuente detalló que se trata de “la operatoria que se utiliza desde 2018: el Tesoro necesita comprar DEG para pagarle al FMI y el mayor vendedor de DEG del mundo es el ESF del Departamento del Tesoro de Estados Unidos”.
No es la primera vez que Estados Unidos vende unidades de la moneda del FMI a la Argentina en la antesala de un vencimiento con el Fondo. El 10 de octubre pasado, el Departamento del Tesoro había transferido US$872 millones antes de otro pago. La diferencia central es que aquella operación sí formó parte del swap de monedas, mientras que la concretada la semana pasada no estaría encuadrada en ese acuerdo.
El Banco Central informó que en diciembre canceló completamente el swap de monedas con el Departamento del Tesoro, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria por US$20.000 millones anunciado en octubre de 2025. El propio Tesoro estadounidense precisó que el monto utilizado de ese swap había sido cercano a US$2500 millones, activado en un contexto de tensión financiera y presión cambiaria antes de las elecciones legislativas. El Gobierno de Javier Milei finalmente se impuso en esos comicios, en un escenario de respaldo explícito dado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Ni el Banco Central ni el Departamento del Tesoro informaron las condiciones financieras del swap, la tasa de interés aplicada, ni el costo efectivoque tuvo para la autoridad monetaria argentina. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sostuvo públicamente que la operación generó ganancias para el pueblo de su país, aunque sin divulgar detalles técnicos.
Tampoco se hizo oficial cómo se canceló el swap. Desde el Banco Central se limitaron a señalar que se realizó mediante un préstamo con un organismo internacional distinto del FMI. En el mercado y en la oposición se mencionó al Bank for International Settlements (BIS) como posible contraparte, e incluso se sugirió que podría haberse utilizado oro como garantía, una hipótesis que explicaría la reticencia oficial a dar mayores precisiones.
El Exchange Stabilization Fund (ESF) —Fondo de Estabilización Cambiaria— es un activo administrado por el Departamento del Tesoro estadounidense, creado en la década del 30, que tiene como objetivo preservar la estabilidad financiera y cambiaria. Entre otras funciones, el ESF interviene en mercados de divisas y opera con activos internacionales, incluidos los DEG del FMI, lo que lo convierte en el principal proveedor global de este instrumento para países que necesitan cumplir pagos con el organismo.
El pago de este domingo se produce en la antesala de la segunda revisión del programa con el FMI por US$20.000 millones, firmado en abril de 2025. El Gobierno espera que la evaluación técnica se realice en algún momento de febrero, con la llegada de una misión del organismo a la Argentina, y de su aprobación depende un desembolso de US$1000 millones.
LA NACIÓN

