Aplican protocolo de racismo por alegada ofensa de Prestianni contra Vinicius
Prestianni llamó “mono” a Vinicius. Ese es el hecho. El triste hecho. Una denuncia ante Letexier que llevó a pulsar el botón rojo en Da Luz: protocolo de racismo, activado. El partido se detuvo inmediatamente. Y estalló la tormenta. Vinicius se sentó en el banquillo, negándose a volver al terreno de juego.
El dilema es que no hay pruebas, ni apunta a haberlas: Prestianni se tapó la boca con la camiseta en el momento del insulto. Y ni el linier, ni el árbitro, lo escucharon in situ. Aunque Mbappé, quien estalló llamándole “puto racista”, certifica haberlo escuchado cinco veces. Y es que Vinicius no tuvo dudas; saltó como un resorte y fue a informar al árbitro, a la carrera. Ahora, UEFA abrirá investigación.
El partido estuvo detenido alrededor de 8′. Todo estalló tras el golazo de Vinicius. Fue a celebrar al córner, bailó en el banderín y después, se dirigió hacia la grada estirando su camiseta. Una actitud que no gustó a Letexier, quien lo amonestó con amarilla. Esa decisión encendió a Vinicius y en siguiente instancia,elevó la temperatura del partido. Rifirrafe entre los jugadores. Amago de tangana. Otamendi lideró los reproches a Vini, aunque ese cara a cara pareció concluir inicialmente −luego se reactivó; vaya que si se reactivó−. Pero entonces, irrumpió Prestianni. Y la llama… fue incendio.
No se encararon como tal; no hubo empujones. Pero sí palabras. En ambas direcciones. Y mientras discutían −por utilizar un eufemismo−, sucedió: Prestianni se tapó la boca con la camiseta y profirió el insulto racista.Aparentemente, ‘los’. El caso es que que, casi seguro, jamás se podrán demostrar. Porque se antoja complicado que exista una toma en la que se le puedan leer los labios. Pero Vinicius tiene claro lo que escuchó: “Mono”. Una palabra que le hizo saltar como un resorte. Al segundo, corrió hacia Letexier y le informó de lo que acababa de suceder. Fue un punto y aparte.
Porque si Vinicius tardó un segundo en informar al árbitro, este fue el tiempo que el juez tardó en activar el protocolo. Letexier se dio la vuelta y en dirección a los banquillos, hizo el gesto de ‘racismo’. Brazos en equis. Partido detenido. Ahí, comenzó el cruce de palabras entre banquillos y jugadores. El lío al cubo. Hubo una roja directa para un ayudante de Mourinho en el banquillo. Y entre las chispas, destacó Mbappé: visiblemente enfadado con la situación. Hablando vehementemente con Mourinho. Y estallando con Prestianni: “¡Eres un puto racista!”. Cuya reacción siempre fue de negación. Y en ciertos momentos, de shock. Superado. Kylian, en zona mixta, aseguró haber escuchado el insulto “cinco veces”.
Vinicius se alejó de la tormenta, dirigiéndose al banquillo y apoyándose en él. Al margen de la trifulca. Visiblemente tocado. Poco después, elevó el gesto: se sentó en el banquillo, negándose en un principio a volver al terreno de juego. Así, el partido estuvo alrededor de 8′ detenido. Entre el 50′ y el 58′, aproximadamente. Una vez que la megafonía alertó a la afición, como manda el protocolo y que Letexier conversó con Prestianni… se reanudó el encuentro. Con ambos futbolistas sobre el terreno de juego. Pero con el ambiente más que enrarecido.
Comunicado de Vinicius
“Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan ponerse la camisa en la boca para demostrar lo débiles que son. Pero cuentan con la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigarlos. Nada de lo ocurrido hoy es nuevo en mi vida ni en la vida de mi equipo. Recibí una tarjeta amarilla por Celebrar un gol. Todavía no lo sé. Entiendo por qué. Por otro lado, fue simplemente un protocolo mal ejecutado que no sirvió para nada. No me gusta aparecer en situaciones así, sobre todo después de una gran victoria y cuando los titulares deberían ser sobre el Real Madrid, pero es necesario”.
AS.

