Colapso de servicios e infraestructura amenaza el turismo y la salud pública en Samaná.
Por Federico Rutan
La provincia de Samaná, uno de los polos turísticos más importantes del país, atraviesa actualmente una crisis sin precedentes que amenaza tanto la salud de sus habitantes como su economía.
Dirigentes locales y ciudadanos han alzado la voz ante el colapso del sistema sanitario, la severa escasez de agua potable y el abandono total de infraestructuras viales y educativas.
La situación más alarmante se vive en el propio Malecón de Samaná, debido a la avería prolongada en los motores de la planta de tratamiento de aguas residuales, las autoridades locales han desviado las aguas negras hacia una cañada que desemboca directamente en el mar.
Esto ha generado olores nauseabundos insoportables en la entrada de la ciudad, creando un foco de insalubridad que afecta a los residentes y espanta a los turistas.
A esta crisis sanitaria se suma la falta crítica de agua potable, donde sectores de las Galeras, Monte Rojo, Loma Atravesada, Rincón y el casco urbano llevan hasta una semana sin recibir el servicio, obligando a familias de escasos recursos a incurrir en gastos extraordinarios para comprar tanques de agua.
Líderes comunitarios, como el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos Pedro Jhonson, han responsabilizado directamente a la gestión local del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), encabezada por Miguel Moya, a quien acusan de ignorar las múltiples denuncias de la población.
Por su parte, Juan José Morales Cisnero, miembro de la Dirección Central y Política del partido Fuerza del Pueblo (FP) en Samaná, calificó la gestión gubernamental en la provincia como un «perfecto desastre».
Morales Cisnero denunció la paralización prolongada de obras vitales para el desarrollo de la región:
Carretera hacia Las Galeras: Sigue afectada por derrumbes ocasionados por el huracán Fiona, bajo el argumento oficial de encontrarse en etapa de «licitación».
Carretera Samaná – El Valle: El puente principal sobre el río permanece inhabilitado y abandonado desde hace más de un año, a pesar de tener el plato instalado, debido a la falta de construcción de los aproches.
Asimismo, se reporta un preocupante nivel de abandono en recintos escolares financiados por el 4% para la educación.
Planteles como la escuela Carmela Shepard en el municipio de Sánchez presentan un deterioro avanzado y acumulación de desechos en sus alrededores, problemática que también afecta la zona donde se levanta la nueva sede de la UASD.
Los denunciantes hacen un llamado enérgico a las autoridades nacionales, en especial al ministro de Turismo, David Collado, y a la dirección general de INAPA.
Argumentan que es insostenible promocionar a Samaná como un destino turístico de clase mundial mientras sus residentes carecen de las condiciones mínimas de salubridad.
Ante la falta de respuestas, se ha convocado a los munícipes a «empantalonarse» y realizar movilizaciones pacíficas y cívicas en defensa de sus derechos constitucionales, rechazando categóricamente cualquier acto de violencia o alteración del orden público.
