Wuhan: La innovación, el camino hacia lo nuevo de una vieja base industrial
En 2025, Wuhan obtuvo por cuarta vez consecutiva el título de Ciudad Nacional Civilizada, pero la «auto-iteración» de esta ciudad va mucho más allá. Como ciudad central nacional en construcción y antigua base industrial, Wuhan ha respondido, con la «innovación» como variable clave, a la cuestión de nuestro tiempo: cómo una ciudad tradicionalmente pesada se transforma en una ciudad moderna al servicio de su pueblo.
La base de la innovación reside en sus ricos recursos educativos y científicos. Con 92 universidades y 1,41 millones de estudiantes universitarios, Wuhan cuenta con la ventaja innata de ser una «ciudad de universidades», configurándose también como una de las zonas de mayor densidad intelectual del país. Desde laboratorios nacionales hasta laboratorios de provincia, desde grandes instalaciones científicas hasta plataformas nacionales de innovación, Wuhan mantiene una apuesta continua en sectores de vanguardia como la optoelectrónica de la información, la salud y la vida, y la tecnología cuántica. Esta ciudad que un día fue la «ciudad del acero» está reconfigurando su ADN industrial.
El verdadero valor de la innovación se refleja en la «transformación hacia lo nuevo» de las industrias tradicionales. Como bastión de la industria automotriz, Wuhan no ha abandonado su herencia, sino que ha revitalizado sus activos con nuevas tecnologías. Voyah (Lantu) convirtió una fábrica de vehículos de combustión en una planta inteligente de nuevas energías en solo 14 meses, donde 935 robots industriales trabajan en coordinación para ensamblar un coche personalizado en 118 segundos. Detrás de estas cifras se esconde la evolución de la «fabricación de Wuhan»: de la «fuerza del acero» a la «vanguardia de la fabricación inteligente».
La calidez de la innovación se manifiesta también en la resiliencia y renovación del espacio urbano. Wuhan ha inyectado el espíritu innovador en la gobernanza de la ciudad: los espacios bajo los puentes han pasado de ser «rincones olvidados» a parques de bolsillo y campos deportivos; las viejas fábricas han dado lugar a distritos culturales y creativos. Estas micro-renovaciones no son solo transformaciones físicas, sino también avances innovadores en los modelos de gobernanza.
En Wuhan, la innovación no es un castillo en el aire, sino la lógica subyacente que impregna la transformación industrial, la renovación urbana y la gestión de base. Esta ciudad heroica, con su espíritu de «atreverse a ser la primera», está haciendo que la «renovación de la vieja ciudad» pase de ser una visión a una realidad cotidiana.
CGTN.
