Crecen las mipymes en la frontera, pero persisten brechas que frenan su desarrollo económico
El tejido empresarial de la zona fronteriza de República Dominicana continúa expandiéndose, pero el crecimiento aún convive con importantes desafíos estructurales que limitan su capacidad para generar mayor productividad, empleo de calidad y desarrollo económico sostenible.
Así lo revela el más reciente Monitor de la Frontera, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Economía, el cual indica que para lograr esto es necesario fortalecer la asistencia técnica, la digitalización, el acceso a mercados, la educación financiera y el diseño de mecanismos de financiamiento adaptados a las características de las empresas fronterizas.
Asimismo, establece, impulsar políticas diferenciadas para las provincias de la frontera norte y sur, debido a las marcadas diferencias en productividad, infraestructura y acceso al crédito.
Destaca que entre 2021 y 2024 las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de la frontera crecieron un 18.8%, un ritmo superior al registrado en el resto del país, excluyendo Santo Domingo, Santiago y el Distrito Nacional, donde el incremento fue de 16.6 %.
El informe señala que en 2024 la zona fronteriza registró 2,033 empresas formales, equivalentes al 1.7% del tejido empresarial nacional, y que las mipymes representan el 98.8 % de todas las empresas establecidas en el territorio.
Detalla que la mayor concentración empresarial se encuentra en la frontera norte, que reúne el 76.9 % de las mipymes de la región, siendo Monte Cristi la provincia con mayor participación, con un 38 % del total.
El estudio destaca que Pedernales fue la provincia con mayor dinamismo durante el período analizado, al registrar un crecimiento empresarial de 41 %, seguida por Monte Cristi, con 24.9 %.
Predominan las microempresas
La estructura empresarial de la frontera continúa dominada por negocios de menor tamaño. El 83.2 %corresponde a microempresas, mientras que las pequeñas representan el 14.2 % y las medianas apenas el 1.9 %.
Según el informe, esta composición responde a una realidad común en América Latina, donde predominan empresas con baja productividad, dificultades para acceder a financiamiento, escasa incorporación tecnológica y limitaciones para expandirse hacia mercados de mayor escala.
En cuanto a las actividades económicas, el 37.9 % de las mipymes se dedica al comercio y reparación de vehículos, el 11.7 % al alojamiento y servicios de comida, y el 10.8 % a la agricultura, ganadería y pesca, reflejando una fuerte concentración en sectores tradicionales.
Más empresas, pero menor aporte tributario
Aunque las microempresas representan más del 80 % del tejido empresarial fronterizo, su peso en la recaudación tributaria es considerablemente menor.
Durante 2024 aportaron 29.5 % de los ingresos tributarios generados por las mipymes en la zona, mientras que las pequeñas y medianas empresas concentraron más de dos terceras partes de la recaudación. En conjunto, toda la zona fronteriza representó apenas 0.6 % de la recaudación tributaria nacional.
Monte Cristi encabezó nuevamente el aporte tributario con 32.8 %, seguida por Santiago Rodríguez con 23.7 %.
Crédito aumenta, pero los préstamos siguen siendo pequeños
También sostiene que el acceso al financiamiento muestra avances, aunque aún refleja importantes limitaciones.
Durante 2024 la cartera de crédito destinada a las mipymes fronterizas alcanzó RD$8,237.2 millones, distribuidos en 23,886 operaciones, equivalente al 33.9% del saldo total adeudado en la región.
Sin embargo, el monto promedio de cada préstamo fue de apenas RD$344,900, menos de la mitad del promedio registrado en el resto del país, que asciende a RD$773,400.
El informe también advierte que la tasa de morosidad de estos créditos alcanzó 2.4 %, superior al 1.4 %observado en el resto del territorio nacional.
ED.
