Marco Rubio reconoce que atacan buques ecuatorianos con leyes de EU
En su segunda presencia en Quito, en un año, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con Daniel Noboa para abordar asuntos relacionados con la cooperación del gobierno de Donald Trump en la lucha contra el narcotráfico, en medio de cuestionamientos por el ataque y hundimiento de nueve embarcaciones en este año, la desaparición de ocho pescadores y la detención de ciudadanos sin antecedentes penales ni pruebas para imputarles como miembros de grupos criminales.
De su parte, Noboa destacó la cooperación entre los dos países, “no solo en seguridad” sino también en otras áreas como el sector social, cultura, migración y resaltó la gestión de Rubio para «mejorar la vida de los pueblos».
Sin embargo, las actuaciones de los jueces al liberar a los pescadores, con recursos de hábeas corpus, dan cuenta de una situación irregular e ilegal porque las detenciones en alta mar no tienen fundamento, pruebas y argumentos jurídicos para proceder a la instauración de juicios penales.
Empero, para Rubio las acciones contra naves pesqueras son menores en relación con los crímenes cometidos por los grupos criminales que han ocasionado masacres, decapitaciones y que son quienes “realmente despliegan la violencia extorsionando y decapitando personas”. Además, aseguró que su meta no es ir contra los pescadores sino contra los narcotraficantes y la pesca ilegal que está “destripando” Galápagos.
Esas declaraciones las hizo luego de recibir, de manos de Noboa, la mayor condecoración que entrega el Estado ecuatoriano a un ciudadano, la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz. A cambio de lo cual, el secretario de Trump anunció que su gobierno solicitará a su Congreso USD 45 millones adicionales para apoyar el combate al narcotráfico y destinará directamente USD 10 millones a combatir la minería ilícita. Además, entregará a este país andino un buque de la Guardia Costera de 110 pies y transferirá cinco interceptores adicionales en los próximos meses.
LA JORNADA
