Amazonía submarina: la joya que Chile protegerá hasta 2034

La Patagonia chilena guarda un secreto que pocas personas han visto. Bajo la superficie de sus canales y fiordos crecen extensiones de algas gigantes que alcanzan los ochenta metros de altura.

Científicos comparan este paisaje sumergido con la Amazonía terrestre. La razón no radica sólo en su tamaño. Estos bosques submarinos albergan una diversidad biológica que compite con la del pulmón verde del planeta.

Esa comparación no es una licencia poética. Investigadores del Centro Internacional Cabo de Hornos reunieron décadas de estudios dispersos sobre el huiro gigante.

La revisión abarcó 102 artículos científicos publicados sobre Puerto Montt y el archipiélago Diego Ramírez. El equipo contabilizó 535 grupos de organismos que dependen de estas algas para sobrevivir.

Dicha cifra confirma que la Amazonía submarina austral merece el mismo interés que su homóloga continental.

El trabajo científico identificó 438 especies con nombre y apellido. Otras 97 quedaron registradas a nivel de género. Centollas juveniles se refugian entre las estructuras del alga mientras los erizos se alimentan de sus restos.

Por su parte, calamares patagónicos fijan sus huevos a las frondas del huiro. Cada uno de estos organismos sostiene actividades económicas que dan vida a las comunidades costeras de Magallanes.

Los expertos describen estos bosques como guarderías naturales. Las crías de numerosas especies encuentran allí alimento y protección durante sus primeras etapas de vida.

Esa función de criadero explica por qué la pesca artesanal depende de la salud del ecosistema. Sin el huiro, las poblaciones de centolla, erizo y calamar se desplomarían.

La veda que nació en el fondo del mar

Los propios pescadores artesanales promovieron la protección del alga. Mediante el Comité de Crustáceos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, los trabajadores del mar impulsaron una prohibición extractiva.

Esta medida comenzó como una veda de dos años en 2022. Luego se extendió por una década completa. El decreto mantiene su vigencia hasta octubre de 2034.

Los especialistas destacan que esta decisión surgió de quienes conocen el mar austral de primera mano. Los pescadores saben que tocar el huiro afecta su propia vida y la de sus familias. También conocen que impacta la economía regional.

Esa conciencia ecológica nació de la experiencia cotidiana y no de un escritorio en la capital. La Amazonía submarina encontró sus mejores guardianes entre los habitantes de la zona.

La veda prohíbe la remoción directa del alga.De igual manera, impide la recolección del material varado en las playas. La norma bloquea la comercialización, el transporte y el procesamiento del huiro.

Estas restricciones buscan cerrar todas las puertas a la explotación comercial. El objetivo apunta a preservar el ecosistema completo y no sólo una parte de él.

Un ecosistema único en el planeta

Los bosques de algas de Magallanes presentan una característica que los distingue del resto del mundo. La corriente del Cabo de Hornos mantiene su presencia durante todo el año.

En el hemisferio norte y en otras latitudes del sur, estos bosques son anuales. Casi desaparecen durante el invierno. Esa permanencia explica por qué albergan tantos organismos. La Amazonía submarina austral nunca duerme.

La extensión de estos bosques sorprende incluso a los investigadores más experimentados. Abarcan más de mil 700 kilómetros desde Chiloé hasta el paso bioceánico que conecta con la Antártica.

Esa distancia supera la que separa Madrid de Ámsterdam. Los especialistas invitan a imaginar una ventana bajo el agua. Al abrirla, aparece un bosque interminable con árboles de dos a ochenta metros. 

La ciencia también reconoce el papel de estos bosques en el ciclo del carbono. Las algas lo capturan con una eficiencia comparable a la de la selva amazónica.

Ese carbono circula hacia las conchas de los ostiones. Pasa al caparazón de la centolla, del erizo, y llega a las estrellas de mar.

Nada permanece quieto. La Amazonía submarina bombea vida y almacena carbono en un flujo constante.

AL MAYADEEN.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.