Arce y Choquehuanca reciben bastón de mando indígena de Bolivia en ceremonia ancestral

LA PAZ, (Xinhua) — El presidente electo de Bolivia, Luis Arce, y el vicepresidente electo David Choquehuanca recibieron este viernes el bastón de mando de los pueblos indígenas del país en una ceremonia ancestral en las enigmáticas ruinas preincaicas de Tiwanaku, unos 71 kilómetros al suroeste de La Paz.

Esta ceremonia solemne de los pueblos andinos se desarrolló de manera sorpresiva, pues inicialmente estaba prevista para sábado, luego se dijo que se iba a suspender para evitar aglomeraciones y evitar posibles contagios de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19).

«Hermanos, pido a nuestros ‘achachilas’ (espíritus protectores) nos den sabiduría para gobernar el país en paz, tranquilidad y en prosperidad. Jallalla (esperanza, festejo y bienaventuranza) hermanos», manifestó Arce durante el ritual.

El presidente electo dijo que, con mucho compromiso y amor por Bolivia, recibió de los «amautas» (maestros sabios) el bastón de mando.

«Las energías de la ‘Pachamama’ (Madre Tierra) y de nuestros ancestros nos acompañan. ¡Gracias pueblo boliviano!», publicó Arce poco después del acto en sus redes sociales.

En la madrugada de este viernes Arce y Choquehuanca, acompañados de sus respectivas esposas e hijos, llegaron a la altiplánica población de Tiwanaku para participar en la ceremonia ancestral con la «wajtha» (ofrenda a la Pachamama) y pedir a las deidades fortaleza y salud para gobernar en los próximos cinco años.

El ritual andino estuvo presidido por cuatro amautas y dos mama «t’allas» (mujeres autoridades andinas), quienes pidieron permiso y acompañamiento a la Madre Tierra para que Arce y Choquehuanca gobiernen con sabiduría para el pueblo.

En pleno alba, los gobernantes electos fueron conducidos por los amautas y las mama t’allas al templo de Akapana para la ofrenda.

Ambos vestían el «junku», una túnica artesanal de fino tejido hecha a mano con figuras predominantes de la «chacana» (cruz andina) y pumas, además de un collar que representa al Dios Inti (Sol).

En la cabeza se les impuso un «chuku» (sombrero) colorido con la figura de un cóndor y un puma, además de un barbijo de lana de vicuña con figuras de la chacana.

El chuku representa las cuatro dimensiones, los cuatro puntos cardinales, la representación de la energía o la fuerza del aire, el fuego, el agua y la tierra.

Las imágenes de televisión mostraron que la ofrenda se realizó sólo con los maestros de la ceremonia; no obstante, algunos pobladores que se enteraron en ese momento de la actividad que se realizaba acompañaron la ceremonia.

Con los primeros rayos del sol, Arce y Choquehuanca, elegidos en los comicios del pasado 18 de octubre con el 55,10 por ciento de los votos, rociaron de vino y alcohol la mesa preparada para la ofrenda a la Pachamama y a los achachilas.

También se realizó la ceremonia de «limpia» (purificación de alma y cuerpo) para que Arce y Choquehuanca sean ungidos en el templo de Kalasasaya o templo de las Piedras Paradas.

Luego de esta limpia y ofrenda, ambos fueron escoltados por las autoridades originarias, amautas y mama t’allas hasta la escalinata de la Puerta del Sol del templo de Kalasasaya, sitio sagrado para los indígenas del oeste de Bolivia.

Ahí, las autoridades originarias, al hacer uso de los saberes y ritos ancestrales, entregaron los bastones de mando a Arce y a Choquehuanca, y los ungieron como nuevos gobernantes de los pueblos indígenas de Bolivia.

Esta ceremonia se hizo tradicional con la asunción al poder del primer presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, quien gobernó el país de 2006 a 2019 y recibió el bastón de mando de los pueblos en tres ocasiones.

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