Benedita da Silva, la diputada feminista y nacida en una favela que consiguió una victoria sin precedentes para los negros en Brasil

RT.Las dificultades vividas durante la dictadura militar (1964 1985) en Brasil impulsaron a la diputada Benedita da Silva, hoy con 78 años, a dar sus primeros pasos en la política. Desde entonces su bandera «Mujer, negra y de favela» ha permanecido inamovible.

Alentados por las carencias que sufrían las favelas en aquellos años, algunos vecinos se organizaron para crear asociaciones con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida. Fue así como Benedita comenzó a militar en la Asociación de Favelas del estado de Río de Janeiro.

En 1980, en Sao Paulo, dirigentes sindicales, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva, fundarían el Partido de los Trabajadores (PT), y Benedita decidió unirse y formar parte de esa nueva ola política. Poco a poco se fue convirtiendo en la primera mujer negra en alcanzar puestos de envergadura en este país.

Activista del movimiento negro, feminista y evangélica, Benedita ha sido concejala (1982), senadora (1994), vicegobernadora (1998) y gobernadora de Río de Janeiro (2002-2003). También destaca su puesto como titular de la Secretaría Especial de Asistencia y Promoción Social, durante el primer gobierno de Lula en 2003.

A finales de agosto, su nombre aparecía en las portadas de los periódicos cuando el Tribunal Superior Electoral (TSE) decidió que, a partir de las elecciones generales de 2022, los partidos dividirán de manera proporcional sus fondos de campaña entre candidatos negros y blancos. La decisión se tomó tras una consulta realizada por la diputada, en la actualidad candidata a la alcaldía de Río de Janeiro.

El jueves pasado, el movimiento negro alcanzó una nueva victoria cuando el juez Ricardo Lewandowski del Supremo Tribunal Federal (STF) decidió  que las formaciones deberán aplicar esta medida en las próximas elecciones municipales que se disputan en noviembre y no esperar hasta 2022.

La diputada conversó con RT sobre esta decisión histórica.

RT: ¿Qué ha supuesto la decisión del TSE?

BDS: Ha sido muy importante, porque a pesar de que la mayoría de la población en Brasil es negra [un 56%] tenemos una representación muy pequeña, tanto de mujeres como de hombres negros. En los espacios de decisión y en los partidos políticos las orientaciones son tradicionalmente blancas y no importa mucho la cuestión racial.

Estamos teniendo uno de los mayores retrocesos históricos de nuestros derechos, de negros y de negras, y para nosotros fue muy importante la decisión tomada por el TSE

En Brasil hubo recientemente una reforma electoral [se estableció que los partidos políticos asignasen al menos un 30 % del Fondo Especial de Financiamiento a campañas de mujeres], pero no conseguimos garantizar la igualdad para las candidaturas de negros y negras. Recurrí al Supremo argumentando que si la reforma electoral garantizaba el 30 % de puestos y recursos para las mujeres, dentro de ese fondo también tenía que haber una proporcionalidad en relación a las candidatas negras y negros. El TSE entendió que era correcto.

RT: ¿Cómo calificaría la decisión?

BDS: Ha sido una decisión histórica y sorprendente también porque ya se creó un estatuto de igualdad racial, que establecía esta cuestión de la proporcionalidad. En el Gobierno de Lula y Dilma, independientemente de tener o no una ley, trabajaron por la cuestión de las cuotas raciales, pero no conseguimos hasta ahora en el Congreso Nacional brasileño ninguna acción de promoción de igualdad racial. Estamos teniendo uno de los mayores retrocesos históricos de nuestros derechos, de negros y de negras, y para nosotros fue muy importante la decisión tomada por el TSE.

RT: ¿Considera que Brasil está muy lejos de ser una democracia racial?

BDS: Sí, mucho. Los mayores números de asesinatos son de la comunidad negra [el 75.7% de las personas asesinadas en Brasil en 2018 eran negras], de nuestra juventud. Ahora con la pandemia la mayoría de las personas que están muriendo son negras. Brasil no cumple el estatuto de igualdad racial, ni la propia Constitución brasileña que habla de la promoción de las diferentes etnias del país. Brasil debería trabajar esta cuestión de la proporcionalidad en las representaciones de la población negra, sea en concursos públicos, la publicidad del Gobierno…

El Gobierno piensa que no hay racismo en Brasil y que la colonización y la esclavitud fueron muy buenas para la población negra

RT: ¿Cree que la ola de protesta a nivel mundial contra el racismo ha influenciado en la política brasileña y en la decisión del TSE?

BDS: Creo que, por lo menos, hizo despertar a algunas autoridades, excepto al presidente de Brasil [Jair Bolsonaro] que debería ser el primero pero que, sin embargo, retira derechos de la población negra. Es un Gobierno que piensa que no hay racismo en Brasil y que la colonización y la esclavitud fueron muy buenas para la población negra. Ese es el Gobierno que tenemos. Pero la población en sí y algunos jueces, fiscales, ya ven como insoportable esta situación de los negros brasileños.

Ves lo que está ocurriendo en los otros países, como en EE.UU., por ejemplo, son barbaridades que nosotros no queremos. Lo que pasa es que en Brasil ocurre todos los días pero no se informa, no se le da énfasis. Por eso no se moviliza la población. Cuando esto ocurre y tienes una prensa que lo divulga, ahí sí tienes una reacción de la población.

Pero si tienes un Gobierno negacionista de la realidad, entonces no estimulas a la población a tomar decisiones. Aquí matan a un hombre con 50 tiros y hablan de que fue «una fatalidad». Tenemos que continuar denunciando, estos hechos que viene ocurriendo en EE.UU. y esa movilización está también despertando en los antirracistas de Brasil una indignación y una intolerancia con relación a esa situación.

RT: Usted es mujer, negra y nació en una favela. Muchas consideran que su trayectoria abrió camino a otras mujeres a entrar en política. ¿Qué opina? 

BDS: Esas mujeres estuvieron conmigo, se formaron y están viendo que es importante el lugar de la mujer en la política y, principalmente, de las mujeres negras que somos mayoría de la población. Las mujeres negras o los hombres negros tardamos más tiempo en alcanzar una formación académica, en ocupar espacios. Sabemos que nuestra lucha es grande y no podemos perder ninguna oportunidad y una de ellas es que dentro del movimiento negro buscamos nuestro espacio. Hoy tenemos una pequeña representación, no es compatible con el número de personas negras que hay, pero ya hemos dado un paso y estamos dando otros en esa dirección.

RT: En marzo de 2018, la concejala Marielle Franco, negra y lesbiana, murió acribillada a balazos en Río de Janeiro. ¿Qué supuso para usted?

BDS: Supuso la pérdida de una gran líder. Fue una mujer que, como yo, estaba levantando esta bandera. Era una referencia para nosotras, las mujeres negras, y para las comunidades. Nos representaba, pero Río de Janeiro se ha convertido en una ciudad, en un estado, donde nuestro color de piel significa peligro. Peligro por parte de los que llevan a cabo crímenes de violencia y corrupción. Marielle denunciaba esas cuestiones y luchaba por los derechos humanos. Su muerte no será en vano. Ella vive en cada una de nuestras luchas. Dejó un legado de coraje, sabiduría, competencia y tolerancia.

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