CEPAL llama a garantizar conectividad a tecnologías digitales para enfrentar impactos por COVID-19

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con sede en Chile, llamó ayer 26 de agosto a garantizar y universalizar la conectividad y asequibilidad a las tecnologías digitales para enfrentar los impactos en la región por la pandemia de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19).

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, afirmó este miércoles en una conferencia virtual que a pesar de que los países de la región han adoptado medidas para impulsar el uso de las soluciones tecnológicas, el alcance de esas acciones «es limitado por las brechas en el acceso y uso de esas tecnologías y las velocidades de conexión».

«La diferencia entre los estratos económicos más altos y más bajos condiciona el derecho a la educación y profundiza las desigualdades socioeconómicas», señaló.

Bárcena presentó este miércoles el documento «Universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los efectos del COVID-19».

El documento de la CEPAL propone a los países de la región «garantizar una canasta básica de tecnologías de la información y las comunicaciones integrada por un computador portátil, un teléfono inteligente, una tableta y un plan de conexión para los hogares no conectados, con un costo anual inferior al 1 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto)».

La representante de la CEPAL sostuvo que «para garantizar una educación inclusiva y equitativa (…) se debe aumentar no solo la conectividad y la infraestructura digital, sino también las habilidades digitales de maestros y profesores, así como la adecuación de los contenidos educativos al ámbito digital».

De acuerdo con el documento, las tecnologías digitales han sido «esenciales» para el funcionamiento de la economía y la sociedad durante la crisis de la pandemia del nuevo coronavirus.

Indica, sin embargo, que las brechas de acceso condicionan «el derecho a la salud, la educación y el trabajo, al tiempo que pueden aumentar las desigualdades socioeconómicas».

En 2019, el 66,7 por ciento de los habitantes de la región tenía conexión a internet, mientras que el tercio restante registraba un acceso limitado a las tecnologías, «debido a su condición económica y social, en particular su edad y localización», según apunta el texto.

«Las diferencias en la conectividad entre la zona urbana y la rural son significativas. En la región, el 67 por ciento de los hogares urbanos está conectado a internet, en tanto que en las zonas rurales solo lo está el 23 por ciento de ellos», agregó el documento de la CEPAL.

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