CGRI de Irán anuncia nueva estrategia de control en el estrecho de Ormuz
La Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció la creación de una nueva estructura de orden en el golfo Pérsico, en particular en el estrecho de Ormuz, como parte de las medida de la República Islámica ante las agresiones recibidas en días previos y el contexto bélico de la región.
El comunicado subraya que el estrecho de Ormuz no volverá a ser el mismo tras el ataque del 28 de febrero pasado, considerado por Irán como un acto genocida. Para ello, se están ultimando preparativos de seguridad y control marítimo que redefinirán el tránsito en la zona.
La decisión responde a las amenazas militares provenientes de Washington, que advertían sobre posibles ataques contra infraestructuras energéticas y puntos estratégicos de movilidad en la nación. Irán aclaró que el estrecho permanecerá abierto, pero no para Estados Unidos ni Israel, a partir de las agresiones que dejaron miles de víctimas, entre ellas el ayatolá.
En este nuevo esquema, cualquier embarcación que desee cruzar el estrecho deberá comunicarse con las estaciones de la Armada iraní a través del Canal 16 de radio marina internacional, como requisito obligatorio de seguridad. De lo contrario, correrán las suerte de los 2.000 y 3.000 buques comerciales varados en estos momentos en las aguas pérsicas.
Irán lleva a cabo 97 oleada de la Operación Promesa Veraz 4
Paralelamente, las fuerzas iraníes ejecutaron la 97ª oleada de la Operación Promesa Veraz 4, dirigida contra un escondite de altos mandos estadounidenses en la base naval Mohammad al-Ahmad, en Kuwait.
También se reportaron ataques contra un buque comercial israelí en el puerto de Jebel Ali, Emiratos Árabes Unidos, y contra un centro de entrenamiento militar estadounidense, donde resultaron heridos 25 soldados. Estas acciones fueron coordinadas mediante el uso de misiles balísticos y drones de ataque.
La escalada bélica se intensificó durante la noche del domingo, cuando un bombardeo aéreo israelo-estadounidense alcanzó zonas residenciales en Teherán, obligando a desplegar de emergencia a la Media Luna Roja. Los ataques se han replicado en Karaj, Juzestán, Ardabil, Abadán y Boroujerd, ampliando el alcance del conflicto.
El incremento de las hostilidades refleja un escenario de alta tensión en Oriente Medio, donde la seguridad marítima y la estabilidad energética mundial se ven directamente amenazadas.
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