Ciudadanos se quejan de que rampa modificada por el Intrant no cumple con la accesibilidad

Luego de las quejas de los ciudadanos por los daños a vehículos que podría causar el tamaño de la calzada elevada frente al parque Eugenio María de Hostos, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestres (Intrant) disminuyó su tamaño para evitar accidentes.

Sin embargo, un hueco entre la acera y la calzada llama la atención de quienes transitan por la zona, debido a que el propósito de esta es facilitar el cruce a personas con discapacidad.

“Yo entendiendo que si eso es para que personas en silla de ruedas o con otra discapacidad pasen, no le pueden dejar un abierto tan grande porque no están en nada; si es para que el agua corra, lo que tienen que dejar es la parte de abajo libre y arriba crear una barrera”, manifestó Wellington, quien se dirige al parque con regularidad.

Adalgisa Mateo dijo que al pasar por la calzada se percató de que una persona discapacitada no puede transitar en esta área debido al espacio que se encuentra entre la acera y el paso que se construyó.

En toda la avenida se encuentran 15 reductores de velocidad; de estos, seis son calzadas elevadas y los demás estarán entre vibraline y señales verticales de reducción de velocidad.

Las autoridades de la institución del tránsito aseguraron desde el inicio de la realización de este reductor que el propósito principal es evitar que conductores atropellen a las familias que transitan por este lugar y facilitar el acceso a las personas con discapacidad.

Hace más de una semana, el ingeniero Joel Gneco Gross, director de Tránsito y Vialidad del Intrant, manifestó que las calzadas elevadas colocadas en toda la avenida cumplen el objetivo de que los vehículos reduzcan la velocidad y evitar accidentes mortales.

Según el ingeniero Gneco Gross, las calzadas contarán con varios tamaños, dependiendo de su necesidad en cada punto, y estos están construidos especialmente para personas discapacitadas; su tamaño es el de la acera.

El ingeniero del Intrant dijo que de acuerdo con los registros oficiales, en los últimos tres años el Malecón ha concentrado al menos 20 accidentes graves, con un saldo de 11 personas fallecidas y 41 personas lesionadas, cifras que evidencian un patrón de riesgo sostenido que hacía impostergable una actuación técnica y preventiva.

OTROS PUNTOS DE PROTECCIÓN

Las calzadas elevadas están ubicadas por el frente de la plaza Juan Barón, Fray Antón de Montesinos, entre los hoteles Jaragua y Sheraton, Playa Guibia, en medio de Caribbean Cinemas, Club de los Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Malecón Center, y la última estará en medio del Banco Agrícola, Ministerio de Relaciones Exteriores y avenida Alma Mater.

Gneco Gross dijo que los conductores, a pesar de las señalizaciones que se encuentran próximas al calzado y otros reductores de velocidad, extienden hasta los 60 kilómetros por hora en un tramo de 35 kilómetros por hora, colocando en peligro a los ciudadanos que estén transitando en la zona.

Entre las acciones tomadas se encuentran la instalación de 170 nuevas señales verticales y 700 metros de bandas sonoras (vibralines). Se colocaron 10,500 metros lineales de marcas viales y se habilitaron cruces peatonales elevados en los puntos de mayor riesgo.
LD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.