Cómo los 106 días de huelga de hambre de un líder mapuche han abierto una nueva crisis para el gobierno de Piñera

RT. La huelga de hambre que el líder mapuche Celestino Córdova inició el pasado 4 de mayo para reclamar prisión domiciliaria y que se le permita visitar un altar sagrado se convirtió en una nueva crisis para el presidente de Chile, Sebastián Piñera, en medio de la pandemia de coronavirus y a solo dos meses de que se realice el plebiscito constitucional.

A las marchas en apoyo a Córdova, que han sido reprimidas con violencia policial, ya se sumaron llamadas de organismos nacionales e internacionales debido a la preocupación por su estado de salud.

La añeja tensión entre el gobierno y el pueblo mapuche que reclama la posesión de tierras ancestrales se intensificó, además, por las denuncias de camioneros que los acusan de quemar sus vehículos como parte de sus protestas.

Córdova es un Machi, un líder con poderes para curar el cuerpo y el espíritu, que en 2013 fue condenado a 18 años de prisión al ser encontrado culpable del incendio de una casa en donde murió una pareja. Aunque apeló el fallo porque el proceso estuvo plagado de irregularidades, la sentencia fue confirmada por la Corte Suprema de Justicia

Desde entonces, Córdova ha realizado varias huelgas de hambre, pero la de ahora ha sido la más duradera, por lo que su vida corre peligro. Hace 106 días inició una protesta para pedir que se le permitiera seguir su condena en condiciones de arresto domiciliario mientras durara la pandemia, pero después se limitó a solicitar que lo dejen visitar su ‘rehue’, un altar sagrado.

El viernes, el Ministerio de Justicia le ofreció un permiso de 15 horas a cambio de que termine con la huelga de hambre, pero el líder de 34 años, que está internado en un hospital, aclaró que necesita una autorización de varios días. También advirtió que, en caso de que la respuesta sea negativa, dejará de ingerir también líquidos.

Giovanna Tafilo y Cristina Romo, voceras de Córdova, destacaron que en principio el Machi solicitaba meses y ahora son solo días, por lo que confiaron en que el gobierno tendrá la misma flexibilidad.

«Estamos viviendo en un punto crítico en donde esta situación tiene que resolver. No se puede seguir alargando. Estamos viviendo las últimas horas definitivas donde el Machi va a decidir en forma definitiva si inicia o no huelga seca. Va a depender del gesto del gobierno «, aseguró Romo.

¿Mensaje de despedida?

Como muestra de apoyo a Córdova, más de 20 indígenas detenidos en centros penitenciarios también iniciaron huelgas de hambre, a lo que se añadieron marchas en diversas ciudades del país.

Salvador Millaleo, abogado mapuche y consejero del Instituto Nacional de Derecho Humanos, visitó al líder en el hospital y explicó que, a pesar de que está muy débil, estuvo lo suficientemente lúcido para charlar. «La situación es grave, pero lo vimos bastante despierto y animado», afirmó.

La semana pasada, cuando cumplió 100 días en huelga de hambre, Córdova grabó un mensaje de audio que incrementó la preocupación porque tenía un tono de despedida.

«Lamento mucho que tenga que entregarle mis últimos mensajes, dentro de mis últimos días que me quedan para mi sacrificio en forma definitiva, por lo que para mí será un orgullo dar la vida por mi pueblo Mapuche. Para que mi muerte sea más rápida, me he colocado a la disposición de retomar huelga seca en cualquier momento y así mi desenlace no será lento, como se lo esperan los actores de todos los poderes del Estado y el gobierno de turno y todos los sectores empresariales «, dijo.

En respuesta, el ministro de Interior, Víctor Pérez, aseguró que la principal preocupación del gobierno es salvar la vida de Córdova y dialogar para terminar con las huelgas de hambre en las prisiones.

Miembros de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) ya visitaron al líder en el hospital, en tanto que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó en un comunicado su preocupación por el deterioro de sus condiciones de salud y denunció las precarias condiciones de detención en el contexto de la pandemia y los constantes actos de violencia y ataques en contra del pueblo mapuche en la región de la Araucanía

«La Comisión expresa su grave preocupación por la vida, salud e integridad del Machi Celestino Córdova y de las otras personas que han persistido en mantener una huelga líquida hasta que se concrete un diálogo efectivo con las autoridades (…) al haber estado más de 80 días en huelga, la salud del Machi se ha deteriorado gravemente y ha sido transferido al Hospital Nueva Imperial tras haber perdido más de 16,5 kilos», explicó.

Según el organismo, Córdova sufre de diversos problemas de salud como el deterioro paulatino de sus órganos y tejidos, enlentecimiento motriz, dolor cervical y lumbar, mareas, náusea y posible falla renal, lo que lo coloca en una situación de particular vulnerabilidad ante el coronavirus.

«La CIDH observa que esta situación se enmarca en un contexto histórico más amplio de conflictos que enfrenta el pueblo mapuche en la región de la Araucanía chilena derivados de la discriminación estructural a la que ha sido expuesto este pueblo indígena, y su demanda por el reconocimiento de sus derechos territoriales ancestrales y el respeto por su autonomía y libre determinación», precisó.

La hija de Bachelet en las marchas

El pasado 10 de agosto, una marcha en favor del pueblo mapuche realizada en Santiago terminó con la detención de cinco personas, entre ellas Francisca Dávalos Bachelet, hija de la expresidenta Michelle Bachelet, quien actualmente es la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

La justificación de los carabineros fue que los detenidos solo tenían permiso de circulación para comprar alimentos y otros insumos de primera necesidad, ya que en el país rigen las restricciones de movilidad debido a la pandemia, por lo que no se pueden realizar protestas callejeras.

El activismo de Dávalos Bachelet, quien junto con el resto de los acusados fue llevada a una comisaría en donde permanecieron durante un rato, permitió que la causa tuviera todavía mayor repercusión en los medios de comunicación nacionales e internacionales.Pero no todo es apoyo. Dirigentes camioneros se reunieron con el ministro del Interior para denunciar que este año los mapuches han quemado más de 500 vehículos en las carreteras de lo que consideran son sus territorios.

Este es uno de sus mecanismos recurrentes de protesta que, a raíz de la huelga de hambre de Córdoba, se han intensificado en la Araucanía, en donde los mapuches suelen padecer represiones, desalojos y agresiones a sus símbolos sagrados.

A principios de agosto, por ejemplo, un grupo de personas que no se identificó atacó con palos y armas de fuego a los mapuches que protestaban en las afueras de las ciudades de Victoria y Curacautín. A pesar de que los carabineros presenciaron el desalojo, no intervinieron, por lo que se inició una denuncia judicial en su contra.

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