Comunicado Frente Nacional de Trabajadores y Empresarios del Volante
Sobre las negociaciones en los corredores del Distrito Nacional
El Frente Nacional de Trabajadores y Empresarios del Volante se dirige al país, y de manera especial a los ciudadanos que diariamente utilizan el transporte público en los corredores del Distrito Nacional, para fijar una posición clara y responsable frente a las negociaciones que viene realizando el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) con determinadas cúpulas empresariales del sector.
Durante los últimos años, se han anunciado acuerdos relativos a reorganización de rutas, implementación de corredores, regulación tarifaria y otorgamiento de permisos operativos. Sin embargo, estos procesos han sido desarrollados bajo un esquema cerrado, donde las decisiones parecen concentrarse entre autoridades y dirigencias tradicionales, dejando fuera a dos actores fundamentales:
1. El grueso de los choferes que trabajan diariamente en las rutas.
2. Los usuarios que sostienen el sistema con su pasaje.
En los corredores del Distrito Nacional, muchos conductores han sido notificados de cambios operativos sin haber sido consultados previamente. Se redefinen rutas, se establecen nuevas condiciones y se modifican esquemas de operación sin que la mayoría de los trabajadores tenga voz real en la mesa donde se decide su futuro.
¿Puede llamarse diálogo a un proceso donde la base no participa?
¿Es representativa una negociación donde solo intervienen quienes ya ocupan posiciones privilegiadas?
El transporte no lo sostienen las oficinas; lo sostienen hombres y mujeres que trabajan 12 y hasta 14 horas al volante.
Los corredores fueron presentados como una solución moderna para mejorar movilidad, seguridad y organización. No obstante, miles de usuarios denuncian falta de información clara sobre:
-Cambios en paradas y trayectos.
-Reglas tarifarias.
-Sustitución de unidades tradicionales.
El usuario merece respeto. Merece información pública, accesible y oportuna. No puede ser el último en enterarse de decisiones que impactan directamente su economía y su rutina diaria.
Cuando el ciudadano no sabe cuánto pagará mañana ni por dónde circulará su ruta habitual, algo está fallando.
Varios técnicos del sector han señalado con claridad un punto fundamental que este Frente comparte plenamente:
Siempre hemos dicho que parte de la solución al caos que vive el Gran Santo Domingo en materia de tránsito, transporte y seguridad vial es la implementación de la vía alimentadora.
Pero bien hecha.
No como se ha venido haciendo, cubriendo únicamente las vías troncales y dejando más de un 30 % del territorio sin ser favorecido por el fideicomiso que luego tendrá que pagarse mediante el régimen tarifario acordado.
Un régimen que, además, no ha sido ajustado a los costos operacionales reales de origen a destino.
La vía alimentadora debe:
-Integrar todos los sectores y barrios, no solo las avenidas principales.
-Incluir a todos los prestadores del servicio que cumplen con las edades y requisitos establecidos por mandato de ley.
-Ajustar el régimen tarifario a la realidad operativa, considerando combustible, mantenimiento, depreciación y tiempo de servicio.
-Garantizar que el fideicomiso no se convierta en una carga injusta para usuarios y trabajadores.
Reorganizar no es concentrar beneficios.
Los procesos de reorganización en los corredores han generado interrogantes legítimas sobre quiénes resultan realmente beneficiados.
Mientras algunos grupos consolidan control sobre rutas estratégicas, muchos choferes independientes o afiliados de base enfrentan incertidumbre laboral.
La transformación del transporte debe garantizar inclusión, equidad y transparencia.
Como organización responsable, exigimos:
Apertura de mesas técnicas donde participen delegados reales de los choferes de cada corredor del Distrito Nacional.
Publicación transparente de los acuerdos firmados entre Intrant y los empresarios.
Campañas informativas dirigidas a los usuarios antes de implementar cambios estructurales.
Garantías laborales claras para los trabajadores afectados por la reorganización de rutas.
El transporte público es un servicio esencial. No puede manejarse como un pacto entre élites administrativas y dirigencias cerradas.
Si el objetivo es mejorar el sistema, ¿por qué temer a la participación amplia y transparente?
Si los corredores son un avance, ¿por qué no abrir las cifras, los contratos y los criterios técnicos al escrutinio público?
El Frente Nacional de Trabajadores y Empresarios del Volante no se opone a la modernización. Se opone a la exclusión.
Modernizar no es desplazar.
Regular no es imponer.
Dialogar no es informar después de decidir.
Hoy alzamos la voz con firmeza, pero con responsabilidad. Porque el transporte del Distrito Nacional no pertenece a cúpulas: pertenece al pueblo que lo utiliza y a los trabajadores que lo sostienen.
Atentamente,
Marino Caraballo
Presidente
Frente Nacional de Trabajadores y Empresarios del Volante

