Cosiris fomenta el deporte en cárcel Najayo-Mujeres

LD. Durante muchos años, Co­siris Rodríguez ganó aplau­sos, fama y dinero por sus acciones en la cancha, prin­cipalmente con “Las Reinas del Caribe”, de la que fue su primera capitana.

Desde el 2015, la hoy in­mortal del deporte colabo­ra calladamente para hacer más llevadera la vida de las reclusas del Centro Peniten­ciario y Rehabilitación Na­jayo Mujeres, una labor so­cial que también le resulta muy gratificante.

En el 2003, la entonces salidora de la selección na­cional de voleibol lloró e hi­zo llorar a un país de emo­ción cuando, en el quinto set de la final de voleibol de los Juegos Panamerica­nos de 2003 contra Cuba –y con la pizarra 15-14 hizo- le hizo un bloqueo a Martha Sánchez para conquistar la medalla de oro en un atesta­do Palacio Ricardo Gioriver Arias.

“La satisfacción y toda la emoción que yo puedo sen­tir cuando hago cualquier cosa por esas internas es in­mensa”, confiesa Cosiris.

“Son satisfacciones y ale­grías diferentes, pero no de­jan de ser alegrías y motiva­ción de festejos”, manifiesta.

“Me siento muy feliz de poderlas ayudar, no sola­mente dentro del penal, sino también fuera, no solamente con el deporte, sino también con cosas que ellas realmen­te necesitan, como lo es el cariño, entendimiento, tra­tar de no juzgarla, sino tra­tarlas como seres humanos normales”, declara.

Primera visita

La primera visita al recinto de la otrora estrella de volei­bol se produjo en 2008, pero fue siete años después, aten­diendo a una invitación que el Día de las Madres le hizo su amigo Nelson Guillén, a la sazón alcalde San Cristó­bal, su ciudad natal, cuando se integró formalmente y le dio riendas sueltas a la soli­daridad.

“Todo eso me conmovió. Realmente, ver jóvenes con tanto talento privadas de su libertad por algún error que habían cometido”, recuerda.

Cena navideña

Cosiris anda feliz en estos días porque ya ha consegui­do casi todo lo necesario pa­ra brindarle el día 12 de di­ciembre, como cierre de año, la cena navideña gracias al aporte recibido por Alberto Pérez, presidente de la Fun­dación A&J Fundi, y de Cris­tóbal Marte, principales soportes también del Proyecto de Voleibol San Cristóbal, re­lanzado formalmente a prin­cipios de este mes.

“Estoy muy contenta por­que Alberto Pérez acaba de confirmarme que tendremos cena de navidad”, subraya.

“Eso es muy importante para mí y para ellas porque aunque hayan delinquido no dejan de seres humanos”, manifiesta.

“Creo que todos tenemos una oportunidad de reivin­dicarnos”, expresa confiada de que la mayoría logrará su reinserción en la sociedad.

La mayoría de las reclu­sas en Najayo Mujeres, es por violar la Ley 50-88 sobre dro­gas. Otras de las infracciones comunes es por robo, penali­zado en los artículos 379 del Código Penal Dominicano, así como por riña, homicidio y violencia intrafamiliar”.

“Para nosotros es más que un placer formar parte de es­te proyecto, ya que a través de él fomentamos activida­de sanas, recreativas en este deporte tan bonito, que nos gusta tanto”.

 SEPA MÁS
Labor anónima, pero loable

Colaboración

En el trabajo social que realiza ha contado tam­bién con el apoyo de ex­campañeras de la selec­ción, principalmente de las centrales Annerys Valdez y Marianne Fer­sol, quienes ofrecen clí­nicas de voleibol.

Primer premio

En 1994 el orgullo del barrio Lavapie, de San Cristóbal, fue seleccio­nada Novata del Año del Torneo Superior de Voleibol del Distrito Na­cional, con el equipo de Mirador.

Trayectoria

Ella es una de las juga­doras dominicanas que más participaciones ha tenido con la selección, habiendo representado a su país en 336 partidos internacionales.

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