Cronología de un crimen (1977-1981). Parte V.

Por Rafael I. Suri Marziota. Cuba. De los presidentes de anteriores a 1977, ninguno mantuvo una política hacia Cuba como James Carter. A principios de su mandato mantuvo algunas medidas dictadas por administraciones anteriores y un espacio de diálogo en áreas desligadas del bloqueo. Se puede decir que fue el escenario de políticas más flexibles a la isla.

Una de sus primeras fue el 15 de marzo de 1977, con la que firmó la Directiva Presidencia/NSC-6, ordenando el inicio de un proceso para restablecer las relaciones con La Habana. Pero estaba claro los objetivos que se dejaron claro con los intereses de: lucha contra el terrorismo, poner en relieve la situación de los Derechos Humanos, contener la intervención foránea de Cuba, compensación por las propiedades estadounidenses expropiadas y la reducción de las relaciones políticas y militares de Cuba con la Unión Soviética.

 

Se había desarrollado una agenda de dialogo que tocaba puntos como: fronteras marítimas y pesqueras; acuerdo contra secuestros; situación de los derechos humanos en Cuba (incluida la excarcelación de ciudadanos estadounidenses, derechos de visita, y derechos de emigración); actividades externas de Cuba en Angola y otras partes; actividades de Cuba respecto a Puerto Rico; intercambios deportivos, culturales y científico-técnicos; compensación por las propiedades estadounidenses expropiadas por el Gobierno de Cuba; posibilidad de establecer relaciones comerciales; y establecimiento de una Oficina de Intereses de los Estados Unidos en la embajada de Suiza en La Habana. Pero na pesar que lo anterior era positivo para las relaciones bilaterales, la agenda y los objetivos, era equívoca desde su inicio, pues se mezclaban los asuntos bilaterales con los multilaterales y hacía evidente la aspiración del gobierno de Estados Unidos de que Cuba cediera terreno soberano en materia de política exterior: condicionar el avance de las relaciones, a allí donde se beneficiara el marco político internacional de EE.UU. y se afectara el de Cuba.

El 19 de marzo, de marzo el Departamento de Estado, canceló las restricciones de pasaporte, en relación con la prohibición de los viajes a Cuba. Dos días después, el Departamento del Tesoro, emitió una licencia general que autorizaba todas las transacciones económicas, relativas a los viajes a cuba, por los ciudadanos norteamericanos.
En 1978, el 9 de enero, el Departamento del Tesoro, permitió el envío de remesas a familiares cercanos en Cuba, con la condición de que los pagos no podían exceder los 500USD por trimestre. En noviembre, las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos del Departamento del Tesoro se enmendaron, imponiéndose a los tenedores de determinados tipos de propiedades cubanas bloqueadas el requisito de tener esa propiedad en una cuenta con pago de intereses en un banco nacional; exigiéndose que dicha persona prepare un informe, por una sola vez sobre dichos activos, pero el modelo de informe nunca se imprimió ni se puso en práctica el requisito de información.

En 1979, las relaciones bilaterales y el contexto internacional, marcado por el retorno a una etapa de mayor confrontación entre la URRS y los EE.UU, llevaron a la firma de una nueva directiva presidencial sobre Cuba. Esta sería la Directiva presidencial/NSC-52, firmada por el Presidente el 17 de octubre de 1979. Esta nueva derectiva, dejaba claro otros objetivos:

Reducir y a la larga sacar a las fuerzas militares cubanas desplegadas en el extranjero.
Socavar la ofensiva cubana en pro del liderazgo en el Tercer Mundo.
Lograr que Cuba se contuviera respecto a la cuestión de Puerto Rico.
Impedir la intensificación de la presencia soviética en las fuerzas armadas cubanas.

A pesar de estas medidas claramente hostiles, en los informes de las reuniones de los emisarios de la administración enviados a La Habana en reuniones secretas con la dirección cubana, Carter decía que, si salía reelecto en las elecciones (noviembre de 1980), avanzaría en la política de normalización de relaciones hacia Cuba.

En febrero de ese, se enmendaron las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos del Departamento del Tesoro, imponiéndose el requerimiento de un pago de intereses a los propietarios de ciertos tipos de propiedades cubanas bloqueadas y la expedición de licencias específicas para autorizar transferencias de propiedades abandonadas con arreglo a las leyes de los Estados. (44 FR 11770; 11771; Sec. 515.205; 515.554; marzo 2, 1979).

En 1980; el 28 de agosto, las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos del Departamento del Tesoro se enmendaron. Se autorizaron las transacciones relacionadas con las comunicaciones vía satélite entre Estados Unidos y Cuba para la transmisión de noticias; previéndose la expedición de licencias específicas tras el análisis individual de cada caso, para transacciones relacionadas con otras actividades de comunicación como los servicios de teléfonos y telégrafos entre Estados Unidos y Cuba. (45 FR 58843; Sec. 515.542; septiembre 5, 1980)

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