Los 57 años del Mauricio

Por: Ramón Rodríguez.Recibí una invitación muy creativa para el ‘’festejo’’ del 57 aniversario del Club Mauricio Báez. Un video con una canción de John Lennon: ‘’Imagine’’. Sé que no fue al azar, pues en esa pieza magistral, Lennon nos invita a imaginarnos un mundo, donde se practique: la paz, solidaridad, hermandad y el amor entre todas las naciones, pero sobre todo, nos invita a ser soñadores, como fueron: Leo Corporán, Nelly Manuel Doñé, Nelly Pozo, Yuyo Pozo, Danilo Aquino, y otros tantos, que un 11 de septiembre del 1963, decidieron abrazar como principios irrenunciables: luchar por la independencia, el deporte y la cultura.

Así decía la invitación: “Esta vez, no nos podremos encontrar físicamente. Mientras tanto, nuestra razón de ser, sigue latente. Nuestra mano solidaria, no descansa. Nuestro compromiso se mantiene. Nuestro deber no se interrumpe. Nuestra misión nunca termina. En la próxima, nos volveremos a abrazar, seguramente. Club Deportivo Mauricio Báez. Una flor que no marchita’’.

¡Cuánta sabiduría! En ese mensaje está plasmado todo el compromiso social que ha asumido el Club Mauricio Báez, durante estos 57 años de duro batallar.

El liderazgo mauriciano se ha dejado sentir en esta gran crisis sanitaria.

José-Boyón-Domínguez, presidente del Club Mauricio Báez, ha logrado que otros clubes asuman posiciones solidarias en sus comunidades y la Fundación Mauricio Báez, con César Heredia Guerra a la cabeza, le ha tocado llevar a cabo operativos y realizar miles y miles de pruebas PCR para la prevención de la covid.

En estos momentos aciagos, la mano solidaria de los mauricianos no ha descansado. Y lo han hecho, como dice Lennon: sin tomar en cuenta razones religiosas ni políticas, solamente, atados a los principios de solidaridad que le dieron origen.

Mercedes Milá ha dicho valerosamente, que decir la verdad se ha convertido en un crimen. Y es verdad. Hay que decir pues, que hace muchos años que el Mauricio Báez, ha traspasado su zona geográfica de Villa Juana, para amparar a niños, jóvenes, adultos y envejecientes de otros barrios aledaños, en materia de educación, salud, deporte y cultura.

El Mauricio se ha entregado en cuerpo y alma. ¿Qué más podemos pedirle? Nos toca a los ciudadanos conscientes y a cualesquiera autoridades que dirijan las instituciones públicas y privadas, proteger a esa entidad modelo, dándole los recursos necesarios, motivándolos a continuar esa obra colosal.

En medio de la decadencia en que vivimos, el Mauricio Báez, ha sabido ganarse un gran prestigio moral, para orgullo de todos los que han aportado un granito de arena a esa majestuosa labor.

Justo es reconocer a Leo Corporán, líder histórico de los mauricianos y clamar expresar con voz estentórea, para Nelly Manuel Doñé y Nelly pozo lo escuchen, donde quiera que estén: ‘’Nuestra Misión nunca termina’’.

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