Los Gobiernos prometen proteger la naturaleza a la espera de un plan concreto

DL. Líderes de todos los continentes reconocieron este miércoles ante la ONU la enorme crisis medioambiental que sufre el mundo y se comprometieron a actuar, aunque sin ofrecer por ahora muchas medidas concretas a la espera de que el próximo año se negocie el que se espera sea el “Acuerdo de París de la biodiversidad”.

En un intento por alentar esas discusiones, Naciones Unidas acogió su primera Cumbre de la Biodiversidad, en la que uno tras otro, jefes de Estado y de Gobierno, ministros y otros responsables políticos hicieron balance de la complicada situación y dieron su punto de vista sobre lo que hay que hacer para evitar un colapso total de la naturaleza.

En palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, lo que la humanidad necesita es poner fin a la “guerra” que ahora mismo tiene abierta contra el medioambiente y “reconstruir” su relación con él.

Más del 60 por ciento de los arrecifes de coral del mundo están en peligro por la sobrepesca, prácticas destructivas y el cambio climático. Las poblaciones de fauna están cayendo por el consumo excesivo, el crecimiento de población y la agricultura intensiva. Y el ritmo de extinción de especies se está acelerando, con cerca de un millón actualmente amenazadas o en peligro’, avisó Guterres.

La ONU recalcó que la amenaza afecta también, y de forma muy directa a la propia humanidad. “Nuestra existencia en este planeta depende totalmente de nuestra capacidad de proteger el mundo natural a nuestro alrededor”, destacó el presidente de la Asamblea General, Volkan Bozkir.

Según Guterres, una de las consecuencias del actual ‘desequilibrio’ con la naturaleza es la aparición de enfermedades mortíferas, incluida la COVID-19.

‘El 60 % de todas las enfermedades conocidas y el 75 por ciento de las nuevas enfermedades infecciosas son zoonóticas, pasando de animales a humanos y demostrando la íntima interconexión entre la salud de nuestro planeta y la nuestra’, subrayó el diplomático portugués.

GRAN PARTICIPACIÓN

La cumbre, celebrada un día después del cierre de las reuniones de la Asamblea General de la ONU y principalmente por vía virtual, contó con una participación de excepción que incluyó a decenas de jefes de Estado y de Gobierno, incluidos líderes clave como el presidente chino, Xi Jinping; el francés, Emmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel; o el primer ministro británico, Boris Johnson.

Latinoamérica estuvo muy representada, con países como Brasil, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Costa Rica o Chile, todos representados al máximo nivel, como también lo estuvo España, con una intervención por vídeo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

‘La sexta extinción masiva ya está aquí y tenemos que hacer lo posible por frenarla’, señaló Sánchez, que advirtió de que el actual ‘estilo de vida’ y ‘modelo productivo’ mundial ‘está destrozando la biodiversidad a un ritmo imparable’.

La gran ausencia fue la de Estados Unidos, que de la mano de Donald Trump ya ha decidido abandonar el Acuerdo de París sobre el clima y que no parece muy interesado en sumarse a las iniciativas multilaterales para proteger la biodiversidad.

TODOS LOS OJOS EN CHINA

Aunque la Cumbre evidenció un alto nivel de concienciación por parte de los líderes internacionales, las respuestas reales deberán esperar hasta el próximo año, cuando China acogerá la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Diversidad Biológica o COP15, prevista inicialmente para este año pero pospuesta por la pandemia.

Allí, los Gobiernos buscarán un gran pacto al estilo del cerrado en 2015 en París sobre el clima, con la certeza de que los esfuerzos de la última década han sido muy insuficientes.

De hecho, según la ONU, el mundo no ha logrado cumplir al completo ni una de las veinte metas que se fijaron en el año 2010, por lo que será fundamental aumentar la ambición en el periodo post-2020.

Entre los principales objetivos de cara al próximo decenio está el de proteger para 2030 el 30 % de la superficie terrestre y marina, una meta a la que ya se han comprometido individualmente decenas de países.

Todas las miradas están puestas en China y no solo porque allí se celebrará la COP15, sino porque el gigante asiático tiene un papel fundamental como uno de los mayores contaminadores del mundo.

En contra de lo que esperaban algunos analistas, Xi no anunció este miércoles ningún nuevo compromiso, algo que sí hizo en materia de clima durante su discurso de la semana pasada en la Asamblea General de la ONU, aunque insistió en su voluntad de tomar medidas de manera inmediata.

BOLSONARO SE DEFIENDE

Otro de los líderes que atrae más atención en este ámbito es Jair Bolsonaro, acusado por muchos grupos ecologistas de estar permitiendo una enorme destrucción medioambiental en la Amazonía.

El presidente brasileño utilizó su discurso en la Cumbre para defenderse, asegurando que a su Administración le preocupa mucho la protección de ese ecosistema clave y cargando contra supuestas ‘informaciones falsas’ que, según dijo, buscan imponer normas ‘injustas’ a su país.

‘Rechazo firmemente la avaricia internacional hacia nuestra codiciada Amazonía. Y vamos a defenderla ante las acciones y narrativas que pueden ser perjudiciales para nuestros intereses nacionales’, señaló en un combativo discurso.

El líder ultraderechista subrayó que no se pueden aceptar las ‘informaciones falsas e irresponsables que sirven de pretexto para imponer injustas reglas internacionales, que no toman en consideración los importantes logros medioambientales que hemos logrado’.

Greenpeace personalizó en Bolsonaro y Trump la crisis ambiental que vive el mundo, colocando dos figuras de hielo de estos líderes que dejó que se derritiesen frente a la sede de Naciones Unidas.

FALTAN MEDIDAS CONCRETAS

Para las organizaciones ecologistas, los discursos de esta Cumbre son importantes, pero lo que realmente hacen falta son medidas concretas.

“Los compromisos escuchados hoy por parte de países (…) deben ser respaldados con acciones inmediatas para proteger la naturaleza y el año que viene con un marco global ambicioso y transformador para la biodiversidad post-2020”, señaló en una nota Marco Lambertini, el director general de WWF-International.

La conocida activista Greta Thunberg atacó por su parte las “ridículas” y “cínicas” promesas “vacías” de los líderes a través de un mensaje en Twitter, donde es seguida por más de cuatro millones de usuarios.

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