Los Masones: ¿Arquitectos de la Libertad o Sociedad de Ricos?
Por Ramón Morel
Mire el diseño de Washington D.C. desde el aire. Observe el reverso de la gran pirámide en el billete de un dólar. Examine los planos de muchas de las primeras repúblicas americanas. En todos estos lugares encontrará un patrón común: la huella de los masones. Pero, ¿quiénes son realmente estos hombres que tanto han influido en nuestro mundo moderno?
La hermandad de los constructores
A diferencia de los efímeros Illuminati, la masonería tiene raíces profundas. Nació de los gremios medievales de albañiles y constructores de catedrales. Estos trabajadores tenían secretos de oficio: cómo calcular la resistencia de un arco, cómo tallar la piedra. Con el tiempo, estos «secretos» se volvieron más filosóficos.
«La transición de masonería ‘operativa’ (de construcción) a masonería ‘especulativa’ (de ideas) ocurrió en el siglo XVII», explica el historiador David Rojo. «Dejaron de usar cinceles y empezaron a usar metáforas. La ‘piedra bruta’ que hay que pulir ya no era de cantería, sino el carácter de cada persona».
El Club de la Ilustración
En el siglo XVIII, las logias masónicas se convirtieron en algo extraordinario para su época: lugares donde, en teoría, todos los hombres eran iguales.
«En una logia, un noble podía sentarse junto a un comerciante o un artista», dice Rojo. «Bajo la bóveda celeste pintada en el techo del templo, se discutía de filosofía, ciencia y política lejos de los rígidos protocolos de la sociedad de la época».
Sus ideales centrales eran (y son) la libertad, la igualdad y la fraternidad – lema que luego adoptaría la Revolución Francesa. Promovían la tolerancia religiosa y el progreso del conocimiento.
Los Masones que construyeron Naciones
La influencia masónica en la formación de países es innegable y pública:
Estados Unidos: George Washington, Benjamin Franklin y al menos otros 9 firmantes de la Declaración de Independencia eran masones. El diseño de la capital, con su obelisco (monumento a Washington) y su gran plan urbano, está lleno de simbolismo masónico.
América Latina: Los libertadores Simón Bolívar, José de San Martín, Miguel Hidalgo y Juan Pablo Duarte, fueron masones. Usaron las logias como centros de conspiración y red de apoyo para las guerras de independencia contra España.
«No se trataba de una conspiración oscura, sino de una red de hombres con ideas afines que querían aplicar los principios de la Ilustración a la política», aclara Rojo.
La Realidad detrás del Mito
¿Por qué, entonces, la masonería genera tanta desconfianza?
El Secreto: Sus rituales son privados. Lo desconocido siempre genera sospechas.
El Poder: Al reunir a personas influyentes, se les acusa de favorecerse entre ellos.
La Religión: La Iglesia Católica los ha condenado históricamente por su supuesto deísmo y relativismo religioso.
Pero la realidad diaria de un masón es mucho menos espectacular que los mitos. Se centra en la caridad, la automejora y la camaradería.
En el próximo artículo: Veremos cómo en el siglo XX se perfeccionó el arte de inventar «Antiguas Órdenes». Analizaremos el caso más famoso: el Priorato de Sión, una mentira que se coló en los bestsellers y convenció a millones.
Esta es la tercera entrega de una serie de 5 artículos. La próxima semana: ‘El Negocio del Misterio: Cómo se Inventa una Antigua Orden’.

