Médicos Sin Fronteras denuncia que la UE en Libia no salva a los migrantes que naufragan

SPUTNIK. La nueva misión naval de la UE Irini, creada para controlar la costa de Libia, no tiene como objetivo rescatar a los refugiados que naufragan, poniendo en grave peligro la vida de las personas, declaró en una entrevista con Sputnik la encargada de cuestiones humanitarias de la organización internacional Médicos Sin Fronteras, Hassiba Hadj Sahraoui.

A partir del pasado 1 de abril la UE lanzó una nueva operación naval, Irini, cuyo objetivo consiste en prevenir el contrabando de armas a Libia, como dicta una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que estará vigente hasta el 31 de marzo de 2021.

«Irini no salvará a las personas, excepto cuando se vea obligada a hacerlo», explicó la consejera de MSF, agregando que los barcos de la misión solo velaran el cumplimiento del veto de armamento, manteniéndose a cierta distancia de las costas libias.

Según Sahraoui, la guardia costera de Libia recibe fondos, equipos y apoyo informativo de los países europeos.»Uno de los objetivos de la operación Irini consiste en apoyar a la guardia costera Libia (…) la Operación Irini tiene capacidades de vigilancia aérea. Si descubren que un barco está en peligro, lo transmiten inmediatamente a la guardia costera libia», explicó la funcionaria.

Según el derecho internacional, los refugiados no deben ser trasladados a una Libia, donde se desarrolla un conflicto armado, pues allí ellos «pueden ser torturados y sus vidas correrán peligro».

La consejera de MSF destacó que su organización está preocupada, ya que los participantes de la misión pueden dejar de notificar a otros buques que puedan ayudar a los que se encuentran en peligro.

«Siempre se sigue la misma lógica, de no permitir que los refugiados lleguen a la costa Europea (…). Es decir, ellos pueden asegurar que cumplen los compromisos y no devuelven a los refugiados a Libia, pero en realidad para ese ‘trabajo sucio’ solo son utilizados los guardacostas libios», afirmó.

Los representantes de ONG que trabajan en el rescate de migrantes en peligro en el Mediterráneo señalan que durante los meses de verano, debido a la mejora del tiempo, los intentos de los refugiados de llegar en barco a las costas de Europa han aumentado notablemente.

Al mismo tiempo, el número de migrantes que mueren en alta mar también creció.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en junio, su número aumentó en un 20% en comparación con el mismo período de 2019.

Durante ese mes, personal de la Media Luna Roja Internacional encontró en el mar y llevó a tierra los cuerpos de 56 migrantes que murieron frente a las costas de Túnez y Libia.A principios de agosto, Médicos Sin Fronteras anunció que se uniría al equipo de la organización Sea-Watch a bordo del Sea-Watch 4, un nuevo barco destinado a operaciones de rescate en el Mediterráneo central.

Libia continúa sumida en una crisis desde que la caída del que fuera su líder durante décadas, Muamar Gadafi, en 2011, derivó en violentos enfrentamientos entre facciones rivales.

Actualmente en el país hay una dualidad de poderes: el Gobierno interino junto con el Parlamento en Tobruk, que controla la parte oriental y cuenta con el apoyo del Ejército Nacional Libio, y el Gobierno de Acuerdo Nacional avalado por la ONU, con sede en Trípoli, en el noroeste del país

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