Particulares se adueñan del arroyo Yaguasa para levantar proyecto

ED. Santo Domingo.-Los Guaricanos, una comunidad que ha crecido de manera desordenada y que ha sido receptora de desalojados, migrantes y ocupantes ilegales, se ha convertido en una de las principales fuentes de contaminación del arroyo Yaguasa.

Como si fuera poco, la gran cantidad de desechos que los moradores de Los Guaricanos vierten dentro de este arroyo, que nace y muere en Santo Domingo Norte, han sido varios los intentos de rellenarle tramos para sobre ellos realizar construcciones.

El Ayuntamiento de Santo Domingo Norte volvió a dar la voz de alerta ante el Ministerio de Medio Ambiente, al que le pidió auxilio para evitar que un grupo de personas rellenara parte del arroyo Yaguasa para construir viviendas sobre sus márgenes.

Esta situación también ha causado preocupación al alcalde del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte, Carlos Guzmán, quien se declaró consternado por la situación que se está viviendo en esa localidad, donde muchos de sus residentes sienten temor por una posible inundación del Yaguasa y el alto nivel de contaminación de ese afluente.

Intervención

Medio Ambiente debió acudir con brigadas militares para impedir una acción que no solo afecta a este arroyo, sino que pone en peligro a las personas que afectan su cauce, pues con cualquier temporal las aguas pueden destruir lo que está en su camino.

El encargado de Espacios Públicos del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte, Luis Jiménez, dijo a EL DÍA que la situación que está pasando en los alrededores del acuífero es de alta preocupación para todos, ya que este pertenece al cinturón verde del gran Santo Domingo.

La justificación

La excusa para los invasores de tierra es que el Ministerio de Educación compró un solar a la orilla del Yaguasa para construir una estancia infantil y luego decidió construirla en otro lado, por lo que ellos se sienten en el derecho de ocupar esa porción.

También alegan que una constructora quiere hacer lo propio para un proyecto habitacional. Ninguna de las dos historias está completa.

El Ministerio de Educación decidió no utilizar esos terrenos porque, pese a haber pagado ocho millones, cuando se dispuso a construir la estancia se determinó que los mismos no eran aptos para la construcción. El Estado tuvo que comprar en otra parte y abandonar esos que estaban a la orilla del arroyo, lo cual implica que la inversión se hizo sin averiguar ni ir al terreno y mucho menos hacer los estudios correspondientes.

En lo relativo a la segunda justificación, el representante de la constructora Leticia, Leonardo Rojas, explica que el proyecto habitacional se levanta en terrenos privados, fuera de la distancia mínima de los afluentes y requerida por el Ministerio de Medio Ambiente.

“Los terrenos alrededor del arroyo están siendo rellenados por unos invasores que viven dentro de una cañada que están al otro lado del acuífero”, afirmó Rojas.

Hedor insoportable

Los moradores que residen alrededor del acuífero se quejan por el mal olor de sus aguas contaminadas por los residuos sólidos y líquidos que vierten decenas de familias que han levantado casuchas a orillas del arroyo.

Algunos de los que han levantado casas a orillas del Yaguasa dijeron que la contaminación y el hedor les provocan problemas respiratorios y en la piel.

“Las mismas personas que le robaron el cauce al arroyo citan el peligro al que se exponen y recuerdan la tragedia ocurrida en Jimaní, en 2004, cuando el río Blanco recuperó su cauce luego de un temporal de lluvias.

Ahí 400 personas perdieron la vida”, advirtió Julián Almánzar, presidente de la junta de vecinos del sector.

Propuesta

Almánzar le pidió a la Alcaldía la reubicación de las más de 27 familias en unos terrenos que pertenecen al Ministerio de Educación, ya que ellos no lo van a utilizar.

Contaminación afecta humedales y lagunas

Valor. En el Arroyo Yaguasa se forman dos unidades menores de humedades, pero de gran importancia ecológica.

Se trata de Las Ciénagas del Arroyo Yaguasa, dentro del Parque Mirador del Norte, y de ciénaga de La Hondonada, en la desembocadura del Arroyo Norte los Cazabes, que viene altamente contaminado por lixiviados del vertedero de Duquesa.

Además, contiene cuatro lagunas, que en realidad los usan como “meaderos” abandonados, es decir lugar donde desembocan varias cañadas

Estos se encuentran en medio de una exuberante vegetación compuesta por bosques de galería que aún existen en estos ambientes.

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