En nombre de Dios.

¡Jóvenes de Francia!

Pregunten a su presidente por qué apoya los insultos al Profeta de Dios y los considera libertad de expresión. ¿Acaso libertad de expresión significa insultar y ofender, haciéndolo además a personalidades brillantes y sagradas? ¿Acaso esa acción estúpida no es un insulto a la inteligencia del pueblo que lo ha elegido para ser su presidente?

La siguiente pregunta es: ¿Por qué es delito dudar del Holocausto? ¿Por qué si alguien escribe algo al respecto debe ir a la cárcel? Y, mientras tanto, ¿hay libertad para insultar al Profeta?

Seyed Alí Jameneí