¿Qué es el Barçagate? Claves para entender los arrestos y registros en el seno del FC Barcelona

SPUTNIK. La detención y posterior puesta en libertad del expresidente barcelonista Josep María Bartomeu y tres directivos del club es fruto de una investigación sobre la contratación y pagos fraccionados a una empresa externa para elaborar campañas de desprestigio en redes sociales contra directivos rivales, jugadores, exjugadores e incluso políticos.
El lunes 1 de marzo la noticia sacudió al mundillo culé y corrió como la pólvora en todos los medios de comunicación, tanto deportivos como generalistas. El expresidente Josep María Bartomeu y varios de sus directivos habían sido arrestados en el marco de una operación policial instruida por una jueza de Barcelona que investiga si el club catalán efectuó pagos supuestamente fraudulentos para armar campañas de desprestigio a diversas personalidades y entidades.
Tanto Bartomeu como los tres directivos se negaron a declarar ante los agentes de la policía autonómica catalana. Dos de ellos fueron puestos en libertad, pero Bartomeu y Jaume Masferrer, su mano derecha, tuvieron que pasar la noche en comisaría a la espera de pasar a disposición judicial al día siguiente. Tras a acogerse a su derecho a no declarar, la magistrada que lleva el caso resolvió en la mañana del 2 de marzo dejarles en libertad con cargos.
En realidad el escándalo no es nuevo. Fue desvelado por la emisora de radio SER Catalunya, cuando el 17 de febrero de 2020 reveló que el FC Barcelona había contratado los servicios de una consultora de comunicación, I3 Ventures, con el objetivo de deteriorar la imagen de figuras no afines a la junta directiva del club: futbolistas en activo como el propio Lionel Messi o Gerard Piqué; exjugadores y exentrenadores como Carles Puyol, Xavi Hernández y Pep Guardiola; expresidentes como Joan Laporta; directivos opositores como Víctor Font; periodistas del ámbito del grupo Mediapro; y políticos como los expresidentes de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra y Carles Puigdemont, o el exvicepresidente Oriol Junqueras, actualmente en tercer grado de régimen penitenciario.

Modus operandi

Al menos seis cuentas en Facebook y varias docenas de perfiles en Twitter se crearon para llevar a cabo las campañas de desprestigio contra las personas y entidades que no comulgaban con la línea oficial y crear así un clima de opinión favorable a Bartomeu y su equipo directivo.

El club abonó casi un millón de euros por estos servicios. Como una operación así requería del estudio y posterior aprobación por parte de la junta directiva, se esquivó este trámite mediante el fraccionamiento del pago en cinco contratos de 198.000 euros cada uno y con cinco empresas diferentes. Es decir, la operación no contó con el escrutinio de la totalidad de la junta directiva.

Dimisiones y primeros registros

Tras destaparse el escándalo, se cortó la relación con I3 Ventures, propiedad del argentino Carlos Ibáñez. Una investigación del diario El País desveló que muchos de los perfiles de Twitter habían sido utilizados con anterioridad en otra campaña para difamar la causa del independentismo catalán.

El 19 de febrero de 2020, una Junta Extraordinaria en el club derivó en la suspensión de empleo (pero no de sueldo) del responsable del Área de Presidencia del FC Barcelona, Jaume Masferrer. Apenas dos meses más tarde, el 8 y 9 de abril, seis directivos dimitieron de sus puestos y se contrató a la consultora
PriceWaterhouseCoopers el servicio de una auditoría externa, cuyos datos dieron pie a que agentes de la policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, registraran por primera vez las oficinas del FC Barcelona el 29 de junio.

El contexto

Las pesquisas policiales discurrían en paralelo a un clima deportivo muy enrarecido. El 14 de agosto el Barça caía eliminado de forma estrepitosa por 2 goles a 8 frente al Bayern de Munich en los cuartos de final de la Liga de Campeones. El crack argentino Leo Messi, cuya relación con el presidente Bartomeu era mala, amagó entonces con forzar la salida del club amparándose en una cláusula de su contrato. La afición se puso de su parte frente a Bartomeu.
En medio ya de un ambiente totalmente en contra en varios frentes, Josep María Bartomeu dimitió de la presidencia del FC Barcelona el 27 de octubre. El equipo gestor que asumió el mando hasta la elección de un nuevo presidente, encabezado por Carles Tusquets, destituyó fulminantemente a Jaume Masferrer y convocó elecciones para el 7 de marzo de 2021. Es decir, los registros y arrestos se producen en plena campaña y debates electorales entre los candidatos a suceder a Bartomeu.

¿Quiénes son los detenidos?

Aparte del expresidente Josep María Bartomeu, los Mossos d’Esquadra procedieron al arresto de su mano derecha, Jaume Masferrer; el director ejecutivo, Óscar Grau; y Román Gómez Ponti, responsable de los servicios jurídicos. Asimismo, los registros también se han llevado a cabo en la sede de I3 Ventures en Barcelona y en las oficinas de Telampartner, compañía financiera de inversión.
Josep María Bartomeu ocupó el cargo desde 2014, cuando relevó a Sandro Rosell, y lo ostentó hasta 2020. En las elecciones de 2015 obtuvo un apoyo del 54,63% de los socios del FC Barcelona, pero fue perdiendo progresivamente el apoyo de la masa social.
Se da la circunstancia de que Bartomeu es el tercer presidente del Barça en ser arrestado por la policía. Con anterioridad, fueron detenidos Josep Lluís Núñez (presidente entre 1978 y 2000, acusado de evasión fiscal y soborno a inspectores de Hacienda) y Sandro Rosell (presidente entre 2010 y 2014, pasó 643 días en prisión preventiva por blanqueo de capitales, aunque posteriormente fue absuelto).
Jaume Masferrer era el director del Área de Presidencia y se hallaba muy estrechamente unido a Bartomeu. Se sospecha que fue el encargado de contratarlos servicios de I3 Ventures. Fue reubicado de puesto cuando estalló el escándalo en 2020 y despedido en cuanto la gestora tomó los mandos del club.

Óscar Grau es el director ejecutivo del Barça desde septiembre de 2016. Exjugador de la sección de balonmano del club, se considera que su papel fue decisivo en el fichaje de futbolistas como Dembélé, Coutinho y De Jong. Su pretensión era gestionar el club como una empresa.

Román Gómez Ponti
era una figura en la sombra, con muchos años de trabajo en el club. Es profesor de Derecho Administrativo en la Universidad de Barcelona y fue el encargado de defender la versión oficial del FC Barcelona ante las primeras informaciones que la emisora SER Catalunya difundió en febrero de 2020.

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