Rusia denuncia que EE.UU. asfixia a Cuba con bloqueo energético
El Gobierno ruso ha confirmado que la situación del combustible en Cuba se encuentra en un estado crítico, acusando directamente a Estados Unidos de asfixiar a la isla caribeña mediante la interrupción sistemática de las entregas de petróleo. Esta acción, según especialistas consultados por teleSUR, profundiza la crisis humanitaria y económica derivada del prolongado bloqueo económico y representa una estrategia de presión que trasciende las sancionessimbólicas tradicionales.
El especialista en derechos humanos David López explicó que «Rusia observa que el bloqueo ya no se limita solamente a sanciones simbólicas. Hoy se trata de una presión directa sobre la matriz energética de la isla de Cuba». Destacó que obstaculizar las entregas de petróleo constituye «más bien una forma de guerra no convencional que ya ha sido en múltiples ocasiones denunciada incluso aquí en Ginebra, en el Consejo de Derechos Humanos».
Esta perspectiva ubica la crisis cubana dentro de un escenario geopolítico más amplio donde Moscú interpreta las medidas estadounidenses no solo como un ataque contra la isla, sino contra los principios del multilateralismo internacional.
Rusia advierte que Cuba está siendo empujada deliberadamente hacia un colapso energético para provocar inestabilidad social, según el análisis presentado por López. El especialista señaló que Moscú entiende estas acciones como parte de una confrontación estructural: «Estamos viendo por medio de estas medidas una guerra entre la hegemonía y el multilateralismo, donde Rusia tiene mucho que jugarse porque históricamente sabemos que Cuba siempre ha servido en un nivel geopolítico a intereses de la Unión Soviética y actualmente de la Federación de Rusia».
El mecanismo de presión estadounidense opera mediante sanciones secundarias que afectan indirectamente el comercio energético cubano. «Estados Unidos aquí ni siquiera necesita interceptar barcos directamente, le basta solo con sancionar navieras, aseguradoras, bancos y operadores logísticos. Y esto le es suficiente cuando una empresa tiene sanciones secundarias, deja de comerciar con Cuba», detalló López. Este modelo de coerción económica, según el experto, se ha replicado en múltiples contextos donde Washington ha justificado intervenciones militares bajo el argumento de la democracia, citando casos como Irak, Afganistán, Libia y recientes bombardeos a Venezuela.
El análisis geopolítico presentado vincula la actual presión sobre Cuba con factores históricos no resueltos. «Donald Trump lo dijo muy claro. A mí lo que me interesaba de esto era el petróleo y con Cuba es exactamente lo mismo, teniendo en cuenta, además, que creo yo, los Estados Unidos no le perdonarán a Cuba que algún día los haya puesto de rodillas en la crisis de los misiles», afirmó López, contextualizando la persistencia del bloqueo dentro de una lógica de reivindicación histórica por parte de Washington.
Ante este escenario, el especialista propone la búsqueda de alternativas institucionales y económicas fuera del sistema dominado por Occidente. «Están los BRICS que podrían proponer algo. El Banco de Desarrollo de los BRICS podría proponer cooperación al desarrollo de una manera alterna a la que siempre han propuesto los Estados Unidos, que se ha propuesto además desde una manera colonizadora», señaló. Enfatizó la necesidad de «descolonizar todo el sistema de comercio internacional», recordando que EE.UU acumula más de 200 denuncias comerciales bloqueadas unilateralmente dentro de la Organización Mundial del Comercio, organismo que el mismo país ayudó a crear.
El fortalecimiento de organismos regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) emerge como una vía estratégica para contrarrestar la hegemonía estadounidense, según el análisis de López. El especialista consideró que China y Rusia «tienen mucho que perder con la agresividad de los Estados Unidos» y sugirió que ambos países podrían intensificar su apoyo mediante inversiones en proyectos de desarrollo alineados con estas plataformas regionales, así como profundizar alianzas con el Grupo Africano y otras naciones del Sur Global.
El especialista concluyó que el actual orden internacional, dominado por intereses financieros occidentales, ha colonizado incluso el discurso de los derechos humanos. «Hoy por hoy los derechos humanos están colonizados y no responden a las necesidades del individuo, de los derechos humanos y el derecho al desarrollo, sino única y exclusivamente a lo que tú mencionabas, que es el tema financiero», afirmó López. Esta perspectiva subraya la urgencia de construir mecanismos alternativos que prioricen el desarrollo humano sobre las dinámicas de dominación económica.
La situación en Cuba, por tanto, trasciende el ámbito bilateral y se posiciona como un indicador de las tensiones estructurales en el sistema internacional contemporáneo. Mientras persisten las interrupciones en las entregas de petróleo y se profundiza la crisis energética en la isla, el respaldo diplomático ruso adquiere relevancia como elemento de contrapeso frente a las políticas coercitivas estadounidenses, reconfigurando los equilibrios geopolíticos en el hemisferio occidental y más allá.
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