Trump pretende frenar protestas en Mineápolis y envía al responsable de la «seguridad fronteriza»
Tras una intensa jornada de protestas en la ciudad de Mineápolis, Estados Unidos, se espera que el comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino y algunos de sus agentes salgan del estado de Minnesota el martes, tras conversaciones de Trump con autoridades locales.
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, dijo el lunes que mantuvo una «muy buena llamada» con el alcalde demócrata de Mineápolis, Jacob Frey, y que hay «mucho progreso», esto con la idea de desarticular nuevas protestas que se han suscitado después del asesinato el sábado por parte del ICE del enfermero, Alex Pretti.
“Acabo de tener una conversación telefónica muy productiva con el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey. ¡Se están logrando mucho progreso!” escribió Trump en un mensaje en su red social Truth Social.
El presidente estadounidense añadió que el designado como “responsable de la seguridad fronteriza”, Tom Homan, se reunirá mañana con Frey «para continuar la conversación».
Medios locales estadounidenses comentaron el lunes que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) también suspendió el acceso de Bovino a sus cuentas de redes sociales con efecto inmediato.
Trump anunció hoy el envío a Mineápolis de Homan, responsable de la política de deportaciones masivas, para que sea su interlocutor sobre el terreno en sustitución del alto funcionario de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino.
Trump también conversó hoy por teléfono con el gobernador del estado, Tim Walz, con quien dijo estar «en la misma sintonía», pese a las habituales descalificaciones que ha lanzado el mandatario sobre él.
Otras plataformas han confirmado que el alcalde demócrata de Mineápolis, Jacob Frey explicó en la conversa con Trump “cuánto se ha beneficiado Mineápolis de nuestras comunidades inmigrantes y fui claro en que mi principal petición es que la Operación Metro Surge debe terminar”.
ICE: la máquina demoledora de asesinar migrantes
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ha sido responsable de los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti. Mineápolis ha sido a la vez epicentro del rechazo nacional al ICE, de las recientes redadas y el uso excesivo de la fuerza.
En este sentido la práctica represiva del ICE ha escalado, secuestrando de igual manera a niños en sus colegios.
El sábado 24, un agente del ICE disparó al menos en diez ocasiones al enfermero intensivista Alex Pretti, de 37 años, luego de que otros previamente lo rociaron con gas pimienta, lo lanzaron al suelo y le propinaron una golpiza. Pretti trataba de proteger a una mujer de la violencia institucional del ICE cuando fue baleado a plena luz del día.
De acuerdo al portal The Trace, después del asesinato de Renee Good, el 7 de enero pasado, es la quinta muerte registrada durante operativos migratorios bajo la administración de Donald Trump, con al menos 28 incidentes documentados hasta el 7 de enero, incluidos 14 tiroteos.
Entre ellos figuran disparos contra observadores de redadas, personas que huían de controles y operativos con civiles retenidos a punta de pistola.
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