Intento fallido
Por Raúl Bretón
No, no es la primera vez que Sting canta en nuestro idioma. Ya lo había hecho 37 años atrás (1988) con la canción protesta ‘They dance alone’ (Ellas danzan solas), escrita por el mismo Sting, quien recibió la ayuda de Rubén Blades para traducirla al español, un interés inmenso del artista británico para que el mensaje de la misma llegara a los oídos del general Augusto Pinochet, dictador chileno entre 1973 y 1990, en unas desafiantes y acusadoras metáforas que describen las escenas de las mujeres chilenas portando las fotos de los desaparecidos por el régimen militar de extrema derecha.
La lapidaria musicalización de la canción se acopló muy bien al tono de voz de tenor melódico de aquel joven Sting, muy distinto al actual, que se evidencia agotado y apagado, víctima del inevitable paso del tiempo. Pues sobre la nueva versión de ‘Estrellitas y Duendes’ poco tengo para decir, más allá de la proeza de lograr juntar al más importante vocalista de rock de la década de los ochenta, con uno de los más importantes representantes de la música tropical latinoamericana de los últimos tiempos como lo es Juan Luis Guerra. Después de ahí… ni fu ni fa.
Desde mi punto de vista, aburrido e insustancial. No hay conexión entre las voces, Sting apagado, falto de ritmo para el tono de la bachata (jamás pretendería a estas alturas escuchar al Sting del ‘Do,do,do, da, da, da’), mientras Juan Luis pasó intrascendente, repitiendo las mismas entonaciones que le dio a la versión original en 1990.
Video sencillo, de excelente iluminación y captura de sensaciones, pero con un opening del skyline de Manhattan que solo sirve para identificar la localización de la realización del video. No me gustó, porque cuando se juntan dos grandes de la música es para grabar algo inédito, de mayor impacto y trascendencia, como una vez lo hicieron Michael Jackson y Paul McCartney con Say, say, say.
Que me disculpen, pero esto es un intento fallido.

