México, en medio de la disputa entre EE.UU. y China
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles en su conferencia de prensa matutina que no piensa entrar en la polémica generada luego de que la Embajada de China expresara su malestar por las declaraciones del embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, quien manifestó que a Pekín le convendría una frontera «caótica e insegura» entre ambos países.
«Tenemos buenas relaciones con el Gobierno chino y tenemos buenas relaciones con el Gobierno de Estados Unidos, y no queremos que sea un debate en México en ese punto, sino sencillamente las relaciones comerciales que tenemos«, declaró Sheinbaum.
La presidenta agregó que México mantiene su integración comercial con América del Norte y que el país no cuenta con un tratado de libre comercio con China.
Previamente, Johnson había declarado que a Pekín le conviene el caos en la frontera sur de EE.UU. El diplomático acusó a China de estar dispuesta a subsidiar empresas que operan a pérdida con el fin de generar dependencia en México, y puso en duda la honestidad del empresariado chino que utilizaría el país para evadir aranceles.
En respuesta, la Embajada de China acusó al embajador estadounidense de difamación y de intentar sembrar discordia entre Pekín y Ciudad de México. Denunció además que Washington evade sus propias responsabilidades, cuando son precisamente la demanda estadounidense de drogas y el flujo de armas desde EE.UU. los que alimentan la violencia de los cárteles mexicanos.
Presión prolongada sobre México
En medio de la guerra comercial que mantiene con China, Washington ha expresado en más de una ocasión su molestia por la presencia china en el país latinoamericano.
En 2024, AP informó que Pekín podría usar el T-MEC, el acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá, a su favor para introducir en el mercado estadounidense sus vehículos ensamblados en México. El medio señalaba que ese escenario representaba un riesgo potencialmente existencial para la industria automotriz estadounidense.
En el verano de 2026, la Casa Blanca publicó un informe titulado ‘The Great Transshipment Scam’ (‘La gran estafa de la triangulación’), en el que acusó directamente a China de estructurar una «red en la sombra» global para evadir los aranceles estadounidenses. Las acciones de Pekín fueron calificadas de «contrabando disfrazado de comercio y fraude encubierto con documentación«.
Además, México fue incluido por el Gobierno de EE.UU. en la categoría de riesgo más alta —nivel 1 («Líderes de escala diversificada»)—. Washington afirma que los exportadores chinos utilizan de forma masiva las plantas mexicanas para obtener ilegalmente la exención arancelaria dentro del T-MEC.
Sheinbaum, por su parte, señaló que incluso las propias empresas automotrices estadounidenses importan activamente componentes chinos para sus plantas en México.
Fortalecimiento de posiciones
Al mismo tiempo, a pesar de las duras críticas de la Casa Blanca contra Ciudad de México y de las acusaciones de «competencia desleal» por el uso de capital chino en el país, México fortalece sus posiciones de cara a la futura revisión del tratado T-MEC.
Como señalan los analistas de The Mexican Institute for Competitiveness (IMCO), para la primavera de 2026 México había consolidado su posición como el principal proveedor de importaciones de EE.UU., con un 16,9 % del volumen total, por delante de la Unión Europea (16,3 %), Canadá (11,7 %) y China (6,6 %). Para Washington, una ruptura de estos lazos significaría un daño colosal para su propia economía, lo que otorga a México bases sólidas para las negociaciones.
Por otra parte, México incrementó en diciembre del año pasado los aranceles a una serie de productos chinos en el marco del Plan México, orientado a la sustitución de importaciones asiáticas y a la protección de los productores nacionales frente al ‘dumping’. Sheinbaum subrayó que esta medida se implementó con el único propósito de proteger a los productores locales frente a la presión de precios y garantizar la competencia justa en el mercado nacional.
En el contexto de la cumbre de la APEC, que se celebrará en Shenzhen el 18 y 19 de noviembre y a la cual Sheinbaum tiene previsto asistir, para México resulta fundamental redoblar esfuerzos para, por un lado, consolidar las bases de una revisión más ventajosa del T-MEC y, por otro, mantener los lazos con los mercados asiáticos para el desarrollo de su propia economía.
RT
