Abinader entregó el país
Por J. C. Malone
La reciente reunión entre el presidente Luis Abinader y el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, fue un “traspaso pacífico” del mando.
Abinader autorizó que Washington controlara nuestra única base aérea militar, San Isidro, y nuestro principal aeropuerto civil, Las Américas. La presidenta de México, Claudia Sheibaum, se negó a eso, ahora hay “levantamientos” contra su gobierno.
Abinader dijo que luchar contra las drogas es una “meta compartida por todos los gobiernos dominicanos”. Reconoció a los expresidentes Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, quienes callaron ante Washington controlando el país, ¿por qué?
En la “cumbre histórica” de mayo, los “encumbrados”, habrían acordado “entregar el país”, todos callan porque su temor a Washington supera su dominicanidad.
Sabíamos que Washington convocó la reunión, donde Abinader habría anunciado: “Intervendrán en el país y Uds., mantendrán sus lenguas donde no brille el sol”.
Ante Hegseth, Abinader se felicitó: “En los últimos cinco años hemos decomisado casi 10 veces más drogas por año que en la década anterior”.
Si demostró “tanta eficiencia”, ¿por qué intervienen nuestros aeropuertos?
Abinader anunció que Washington controlará aeropuertos civiles y militares “temporalmente”. Eso puede dividir su gobierno, algunos no se “entregarán”, como sugirió el ministro José Ignacio Paliza, defenderán la “soberanía nacional”.
¿Hasta cuándo será el control “temporal”? En 1971, Richard Nixon suspendió “temporalmente” el oro como reserva monetaria; 54 años después, sigue “suspendido”. Seamos pacientes, esto recién empieza.
El secretario Hegseth señaló aspectos que nos unen. Tenemos tres cruces entre escudo y bandera, somos “trinitarios”, él tiene cinco cruces tatuadas al pecho, dirige el Pentágono; somos hermanos en Cristo.
Hegseth elogió a soldados estadounidenses de origen dominicano, y la hermosura de un salón del Palacio Nacional, elogiando el fino gusto del generalísimo Rafael Trujillo, su constructor.
“Este hermoso salón…. el presidente Trump amaría este salón”, dijo Hegseth maravillado, invitando a Trump al país, espérenlo.
Las hermosas palabras de Hegseth sobre nosotros, las explicó Facundo Cabral: “El hombre le hace caricias al caballo, pa’ montarlo”, antes de clavarle las espuelas.

