Campesinos de Tamayo languidecen porque arrendatarios del Ingenio Barahona no paran sus abusos

NAG. El Aguacatico, Tamayo, Provincia Bahoruco.- El Consorcio Azucarero Central (CAC), arrendatario del Ingenio Barahona, no pierde tiempo en su afán de empujar a los campesinos de esta zona a la más espantosa miseria, pues no hay forma de que esa empresa cumpla los acuerdos a que arriba con los productores.

Los campesinos dicen que hace más de diez años entre el CAC y los agricultores se firmó un acuerdo para que los productores irriguen sus predios, con una electrobomba,  a través del “Canal Obispo”, pero la empresa azucarera, pese a establecer que le permitirían usar la bomba de riego durante diez horas, solo le permiten utilizar las aguas del “Reservorio-Laguna Mister Coran” durante tres días de la semana y apenas les llevan el 50% del combustible.
Las cosechas de plátanos y frutos menores se nos están muriendo. En varias ocasiones nos hemos comunicado con ejecutivos del CAC, nos han prometido solucionar el problema, pero todo sigue igual”, explicó el agrónomo Manuel Pérez (Manuel Lemba), al referirse a la preocupación de las familias que, según afirma, languidecen con el agravamiento de una situación que les afecta desde hace varios años.

Para los campesinos de la Región Enriquillo, el Consorcio Azucarero Central (CAC), ha orquestado un plan para matarle las cosechas e impulsar seguir el arrendamiento de sus precios a precios de miseria.

“Se trata de arrendamientos a veintidós dólares anuales por tarea, para sembradas de caña, como han hecho con las tierras de reformas agraria y de muchos campesinos que se han visto obligados a negociar sus tierras”, dijo el agrónomo Manuel Pérez (Manuel Lemba), al elevar su voz en nombre del campesinado de la zona.

Dato curioso y nadie interviene.- Un dato curioso citado por los campesinos de El Aguacatico y zonas cercanas, es que el tanque de las bombas tiene dos candados, pero los ejecutivos e inspectores del Consorcio Azucarero Central (CAC) tienes las llaves, impidiendo esto que los campesinos, en momentos de emergencias, tengan que comprar el combustible de impulsar esos equipos, para tratar de salvar las cosechas.

Los campesinos afectados, han buscado la mediación de la junta de Regantes de Tamayo,  del INDRHI, del IAD, de la Dirección Regional de Agricultura, de las Gobernaciones y otros intermediarios, pero no han logrado respuestas para sus demandas.

Los afectados se quejan de que el Consorcio Azucarero Central (CAC) habla de buscar soluciones dialogada a los conflictos, pero en la práctica lo que quieren es adueñarse de las tierras y las aguas de la región para ellos ampliar su radio de acción, aumentar la producción de caña, aumentar sus ganancias y convertir a estas familias en más pobres cada día.

“Parados en dos patas y al pie del cañón”.- “Seguimos parados en dos patas y al pie del cañón. Estamos dispuestos a seguir echando este pleito, ni permitiremos más abusos ni nos van a despojar de nuestras tierras”, es el grito de guerra de los agricultores afectados con esta situación.

Expresan que no dejaran que el Consejo Azucarero Central (CAC) siga abusando de ellos y que harán valer sus derechos en el terreno que la empresa quiera, “porque primero muertos antes que arrodillados a las pretensiones del Consorcio (CAC)”.

Los afectados por esta nueva y grave situación son más de 80 campesinos con unas mil tareas cultivadas de limones, lechosa, plátanos, maíz, auyamas, entre otros cultivos, vecinos a las tierras de Pedro Pascual García (Pempe), Maria Serrano (Marit) y otros productores que ya han sido despojados  de sus tierras y ya están sembradas de caña.

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