¿Cómo han impactado las guerras en las ‘midterm’ en Estados Unidos a lo largo de la historia?
Por Sergio Rabinal
El segundo mandato de Donald Trump al frente de la Casa Blanca ha estado marcado por una intensa política de intervenciones militares en el exterior que se ha traducido en el ataque a Irán, el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y el recrudecimiento del bloqueo a Cuba.
Todo ello mientras la situación interna de Estados Unidos se ha vuelto en ciertos lugares en contra del Partido Republicano. De la militarización del ICE como una policía política más que de control migratorio a la pérdida de apoyos entre amplios sectores de su electorado tradicional por culpa del empeoramiento económico y las limitaciones en materia de derechos y libertades individuales.
En el horizonte de la Administración Trump aparecen las elecciones de medio término, conocidas también como midterm, las cuales no dan unas perspectivas muy positivas para el Partido Republicano.
Una reciente encuesta de Quantus Insights (R) da un 47 por ciento de apoyos para los Demócratas por un 42 por ciento a los Republicanos, mientras que otra de Morning Consult con una muestra mucho mayor asciende el dato al 48 por ciento para los Dems y 40 por ciento para el Grand Old Party. Un campo de batalla que determinará los 435 escaños de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y un tercio de los escaños del Senado de Estados Unidos.
Más allá de la importancia del control del poder legislativo, la relevancia de estos comicios reside en que son un termómetro político de cara a las siguientes elecciones presidenciales. Una cita donde la participación, dicho sea de paso, suele ser ostensiblemente menor a aquellas donde se escoge el ejecutivo, pero históricamente tienden a convertirse en un punto de inflexión a nivel interno.
Algo que, en medio de un contexto de guerra, puede tener un efecto notable en el devenir de los acontecimientos en Estados Unidos y que no es una excepción en la historia del país norteamericano.
El impacto de los conflictos en las midterm desde la II Guerra Mundial
Estableciendo como punto de partida el fin de la II Guerra Mundial por el inicio de una nueva sociedad en Estados Unidos y la desaparición de un viejo mundo, hay que destacar guerra de Corea (1950-53), la Crisis de los Misiles de Cuba (1962), la guerra de Vietnam (1965-73), la del Golfo (1990-91) y la de Yugoslavia (1991-00).
Si bien la lista de invasiones, conflictos, actuaciones o guerras clásicas es claramente mayor, estos pueden considerarse los momentos más determinantes desde lo bélico entre 1945 y el cierre del corto siglo XX.
La manera de interpretar a la interna estos sucesos a la interna ha cambiado enormemente desde el fin de la Guerra Fría. Durante ese periodo se comprendía que el intervencionismo y la pérdida de vidas estadounidenses sobre el terreno respondía a un objetivo mayor como era la defensa del propio Estado ante la «amenaza soviética». Sin embargo, todo cambiaría a partir de lo acaecido en Vietnam y el impacto que tuvo a nivel social, político y cultural para la nación.
En la guerra de Corea durante el segundo mandato de Harry S. Truman, el demócrata perdería 28 escaños en la Cámara de representantes y cinco en el Senado, manteniendo eso sí la mayoría en ambos hemiciclos. No obstante, su partido caería derrotado en las siguientes elecciones en favor de los Republicanos con Eisenhower a la cabeza.
Más curioso resulta el caso de la Crisis de los misiles en Cuba, la cual se produjo unas semanas antes de las elecciones, donde John F. Kennedy retuvo el control en las dos cámaras, perdiendo cuatro en la primera y ganando cuatro senadores. Por su parte, Lyndon B. Johnson, un año después de ordenar la intervención en Vietnam, perdió 47 representantes en la cámara, tres en el Senado y finalmente cayó derrotado en las presidenciales ante Nixon.
Un Nixon que dimitiría sin terminar su mandato, pero que también sufrió el impacto de continuar y recrudecer los reclutamientos forzosos para Vietnam, cediendo 12 escaños y pasando el control de ambas cámaras a los Demócratas.
Las retiradas bélicas también pueden tener un impacto negativo en las midterm, como le ocurrió a Richard Ford, que tras poner fin al conflicto en Asia perdió 48 representantes y cuatro senadores en 1974, además de no revalidar la presencia en favor de Jimmy Carter.
Caído el Muro de Berlín y anunciado el fin de la historia, George H. W. Bush inició la campaña en el Golfo unos meses antes de los comicios, lo que le llevaría en 1990 a perder ocho representantes y un senador. Paso previo antes de salir derrotado frente a Bill Clinton en 1993.
Para cerrar el siglo XX ocurriría algo interesante durante la administración Clinton, que mantuvo la guerra en Irán y Próximo Oriente, pero también en los Balcanes por medio de la ONU y la OTAN. Y es que durante ese periodo, los Dems no controlarían las dos cámaras, aunque en las midterm de 1998 recuperaría apoyos.
Cómo ha cambiado el escenario en el siglo XXI
La manera de hacer la guerra ha cambiado mucho en el siglo XXI respecto a la centuria previa. Nuevas tecnologías, nuevas estrategias y tácticas de apoyo distintas. Lo que no es diferente es el impacto moral y social que un amplio número de bajas militares tienen sobre la sociedad. Más en un país como Estados Unidos que no fue igual tras lo ocurrido en Vietnam.
En lo que va de siglo XXI cabría destacar dos guerras fundamentalmente aunque haya habido un amplio número de intervenciones, operaciones, ataques y otros conflictos bajo la bandera de la OTAN, donde aparecen las deIrak y Afganistán (2001-11), que engloban buena parte de territorios de Irán o Pakistán.
La respuesta de la administración Bush a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en primera instancia le sirvieron para ganar apoyos en las midterm de 2002, sumando ocho escaños y dos senadores más. Sin embargo, el alargamiento del conflicto, el enorme coste humano y la pérdida de sentido de la campaña militar haría que Bush perdiera ambas cámaras en 2006 concediendo 32 y seis representantes respectivamente en favor de los Demócratas. Además, en 2008 los Republicanos serían vencidos ampliamente por Barack Obama.
El caso de Obama permitiría hacer una excepción por lo que supuso su administración desde lo social y la ilusión que trajo al electorado, no teniendo tanto peso lo bélico en las urnas en favor de lo económico, fundamentalmente. Aunque cabe añadir que en este periodo se retiraron las tropas de Irak y se capturó a Bin Laden, justo antes de las presidenciales de 2012 donde revalidó el puesto.
El panorama rumbo a noviembre
El alargamiento de la intervención en Irán y sus derivadas económicas y comerciales puede socavar los apoyos sociales que este pueda granjearse de cara a los comicios de noviembre.
El impacto en el bolsillo de los estadounidenses por la subida del coste de la vida así como la situación de persecución por parte del ICE en las principales urbes puede ser suficiente para que los Republicanos pierdan poder y presencia en ambas cámaras.
Todo ello sin olvidar que también se elegirán nuevos Gobernadores en la práctica totalidad del país, por lo que el miércoles 4 de noviembre puede haber un mapa completamente nuevo en Estados Unidos, iniciando así una frenética carrera hasta 2028.
AL MAYADEEN

