Cuando despertamos … ya habían saqueado el país

Por Rafael Alburquerque

Llegaron al gobierno sin proponérselo. Prometieron cambio que resultó un salto al vacío. Se aferran al poder como si hubieran nacido en el palacio.

El «cartel del cambio» no tiene códigos políticos ni éticos. La codicia los obnubila, el poder los enajena, el dinero es su pasión y la indolencia marca registrada.
No saben cómo reactivar la economía. Tampoco cómo incentivar la creación de empleos, ni contener el aumento de los precios. Están destruyendo lo avanzado. Endeudando a generaciones futuras y usando los «chelitos» de todos para enriquecer a sus amigos.

Prometieron transparencia y gobiernan con opacidad. Se dijeron incorruptibles y conviven con la corrupción. Se comprometieron con la justicia y abrazan la impunidad.

Declaran inocencia y se mimetizan con la complicidad.

Destruyeron el sistema de protección social, ignoraron el SIUBEN, proscribieron la ADESS y adulteraron los padrones de beneficiarios. Quebraron al SeNaSa, eliminaron la rendición de cuentas y están saqueando las arcas públicas.

El «cartel del cambio» no gobierna, compra votos. Organiza “Brisitas navideñas”, almuerzos y cenas en diciembre,” Cariñitos” el día de las madres, “Voto a mil por la educación” en época escolar, “pensiones especiales” y “Votoben” todo el año, “Voto Familiar”, “Avancemos”, “Aprende”, “Voto Frontera” y “Voto Mujer” en cualquier momento, incremento de afiliados al “SeNaSa”y beneficiarios de “Aliméntate”, “Voto Gas” y “Voto Luz” cuando hay que comprar elecciones.

Supérate es un nido de hipocresía, clientelismo político y corrupción. Ningún gobierno se atrevió a utilizar de manera tan irresponsable los fondos públicos para su beneficio. Nadie había actuado de forma facciosa para comprar voluntades a cambio de votos.

Según los datos de la defenestrada ADESS, entre enero y abril de 2023 el gasto en subsidios sociales ascendió a RD$13,522.1, equivalente a US$243.7 millones, y 1,536,457de personas poseían una tarjeta -sin nombre y sin número de cédula-. Un gasto por beneficiario de US$158.0.
El mismo periodo del 2022 el gasto por beneficiario se incrementó en US$9.3, equivalente al 6.3%.

Cuando se compara con el mismo periodo del 2019, el gasto por beneficiario aumentó en US$56.3,

equivalente a un 53.3%. Finalizada la pandemia del COVID-19, el gasto por beneficiario se ha mantenido 55.3% por encima de los niveles previos. La compra de votos le sale muy caro al pueblo.

Se jactan de reducir la pobreza y los recursos destinados al gasto social aumentan cada año. Para el «cartel del cambio» el éxito de los programas sociales no se mide por la cantidad de personas que abandonan la pobreza. Se evalúa por los votos conseguidos en 2024, y por las cuentas alegres que hacen para 2028.

El crecimiento injustificable del gasto social evidencia su apetito desmedido por alentar otra reelección y acrecentar las ganancias de los amigos. Para un gobierno de empresarios la política social es un gran negocio. Cada problema social lo convierte en negocio, y cada institución que funciona la destruyen.

Desde palacio dijeron … el 14 de diciembre de 2020 se entregó la acreditación de afiliación al Régimen Subsidiado de la ARS Estatal al ciudadano 2 millones, “cumpliendo la meta hecha por el primer mandatario en su discurso de toma de posesión, de incluir dos millones de dominicanos al Seguro Familiar de Salud”.

Afirmaron: “Ahora más del 60% de la población dominicana está afiliada a un seguro de calidad, lo que nos convierte en una Marca País y la ARS más grande que tiene y tendrá República Dominicana”.

Lo denunciamos. Estábamos en presencia de una operación política, en donde el número de afiliados no se correspondía con la población calificada para recibir subsidios de salud.

Afirmar que habían afiliado al 60% de la población significó aceptar un excedente de 4.5 millones de personas que no cumplían con los criterios de elegibilidad.

En 2024 las estadísticas reconocían 2,049,228 personas en pobreza (extrema más moderada). Al cierre de ese año el SeNaSa reportó 5,741,833 afiliados, 3.7 millones más afiliados que pobres. En año de elecciones se multiplicaron los afiliados y los votos, generando déficit fiscal con superávit electoral. Bono por Voto. Ahora sabemos que el «cartel del cambio» hurtó al menos 15 mil millones de pesos a los pobres.

En la FUERZA DEL PUEBLO estamos a favor de que todos los hombres y mujeres de la patria cuenten con el apoyo del SeNaSa cuando lo requieran y los beneficios de los programas sociales si su condición económica lo justifica. Nosotros creamos el sistema de protección social.

Esa fue la instrucción del presidente Fernández en 2004. En ese año, se inscribieron 65,017 afiliados al SeNaSa y al concluir su mandato, en 2012 se contabilizaron 2,297,983 afiliados. Un aumento del 3,434%.

Con lo que no estamos de acuerdo, y nunca lo estaremos, es que el «cartel del cambio» se lucre políticamente con las necesidades de la gente. El pueblo despertó, tendrán que rendirle cuentas. En 2028, ¡e’ pa’ fuera que van!

 

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