Cuba: Díaz-Canel evalúa el impacto social de los cambios económicos
«Para nosotros no tiene sentido generar riqueza económica si no impacta y apoya a los programas sociales, y, sobre todo, si esa riqueza no se distribuye bajo un concepto de justicia social», sostuvo Díaz-Canel.
Puntualizó que es precisamente la justicia social lo que otorga carácter socialista a las 176 Transformaciones Económicas y Sociales que implementa el país.
«La justicia social es lo que nos diferencia de las políticas de choque del capitalismo; esas que adoptan quienes nos agreden, nos bloquean y nos imponen un cerco energético», reflexionó el jefe de Estado.
En la reunión se destacó el protagonismo del pueblo y sus organizaciones de base en la aplicación de estos cambios dentro de las comunidades, así como la responsabilidad social que deben asumir los actores económicos estatales y no estatales.
El presidente de la República recalcó que estas transformaciones han seguido un proceso de debate que inició con la militancia del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, y se extiende a centros laborales y comunidades donde las organizaciones barriales desempeñan un papel fundamental.
Respecto a la importancia del control y la participación popular, Díaz-Canel subrayó que las instituciones vinculadas al ámbito social deben garantizar que la flexibilización económica no profundice las desigualdades y que los cambios estructurales beneficien a los sectores más vulnerables.
El también primer secretario del Partido Comunista de Cuba insistió en que todos los actores deben comprender su rol y aporte en la defensa de la justicia social.
«Ninguna institución debe limitarse a su función específica; es necesario integrarse a una red de articulación con el resto para alcanzar verdaderamente la justicia social», recalcó.
En opinión del mandatario, la clave radica en la coordinación interdisciplinaria a todos los niveles, desde el nacional hasta el comunitario, y enfatizó que «el anhelo por la justicia social no puede quedarse solo en el discurso».
Planteó además un conjunto de conceptos para orientar el trabajo cotidiano en los barrios e instó a enfocar los esfuerzos en las personas con mayores necesidades mediante una atención diferenciada.
En cuanto a los actores económicos —tanto estatales como privados—, aclaró que no pueden considerarse únicamente como entes financieros, sino también como actores sociales.
Díaz-Canel indicó que otro principio ineludible del proceso es que «la protección social debe ser accesible y no burocrática», al tiempo que advirtió que no debe prometerse lo que no pueda cumplirse por falta de recursos.
Finalmente, aseguró que estos espacios de diálogo resultan estimulantes y demuestran que, aun bajo los efectos del prolongado bloqueo y el cerco energético impuesto por Estados Unidos, el país trabaja de forma continua por construir una sociedad mejor.
PRENSA LATINA.
