Delegados abandonan la ONU durante discurso de Netanyahu; afuera, protestas contra genocidio en Gaza
Una mayoría de los delegados de los 193 países miembros de la Organización de Naciones Unidas abandonó la gran sala de la Asamblea General cuando el primer ministro de Israel subió al podio, mientras en las calles los coros de manifestantes contra el genocidio en Gaza se alcanzaban a escuchar dentro de esta sede mundial.
“No a la guerra, no al ICE [en referencia a la agencia de control migratorio], Palestina libre” coreaban cientos de manifestantes después de ocupar algunas de las calles cerca de la sede de la ONU en protesta contra la presencia del prófugo de la Corte Penal Internacional.
Más de cien fueron arrestados por bloquear accesos en un acto de desobediencia civil, incluyendo las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder (quien ha declarado que lo que representa Netanyahu es contrario a su fe judía) y el ex militar disidente Chelsea Manning, junto con algunos políticos locales. Pocas horas después, llegó otra marcha tal vez 2 mil más encabezada por Voces Judías por la Paz y el Movimiento de Jóvenes Palestinos entre otras organizaciones sociales, para sumarse a la protesta.
Horas antes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, expresó su gratitud los 160 estados miembros que han reconocido el Estado de Palestina y declaró que “no abandonaremos a nuestra tierra. No aceptaremos el desplazamiento. No permitiremos que nadie decida nuestro futuro en nuestro nombre”, ante una ovación a pie.
Abbas, quien fue obligado a ofrecer su discurso ante la Asamblea General por video porque el gobierno de Donald Trump -violando el acuerdo con la ONU- le negó la visa para asistir, recordó a los delegados que había alabado el plan de 20 puntos propuesto por el mandatario estadunidense y que fue aprobado por el Consejo de Seguridad. Denunció que “los asesinatos y agresiones israelíes siguen cobrándose vidas de mujeres, niños y hombres palestinos en Gaza”. Las acciones de Israel, sostuvo, son una “amenaza directamente a la vida y a la existencia del pueblo palestino en sus tierras”.
El cada vez más amplio movimiento contra la complicidad de Estados Unidos con Israel en el genocidio en Gaza como la solidaridad con el pueblo palestino se evidenció con las marchas en las calles que incluían la participación de estudiantes, maestros, veteranos de guerra, religiosos -había expresiones de cristianos, judíos (tanto seculares como una secta ortodoxa anti-sionista) y musulmanes- y activistas políticos de diversas corrientes con un solo mensaje de condena a “un criminal de guerra en nuestra ciudad”.
Mamdani llama a cumplir la orden de arresto contra Netanyahu
El alcalde de Nueva York Zohran Mamdani -quien fue directamente atacado por Netanyahu tanto hoy desde el podio como hace unos días acusándolo de anti-semita y simpatizante de “terroristas”- ha llamado por el arresto del mandatario israelí por crímenes de guerra para cumplir con la orden de la Corte Penal Internacional, y anoche convivió con palestinos forzados a huir de Gaza, y juntos plantaron un olivo en la residencia oficial del alcalde.
Al comentar lo que dijo Netanyahu de él desde el podio (tal vez la primera vez que un mandatario extranjero atacó a un alcalde estadunidense por nombre), Mamdani respondió que el primer ministro estaba propagando “mentiras sin fundamento para dar una imagen aséptica al genocidio del pueblo palestino”.
Aunque expertos legales consultados por Mamdani le informaron que no tenía la autoridad legal para arrestar a Netanyahu -ya que cumplir con la ley internacional es responsabilidad de autoridades federales- la atención sobre la visita del mandatario junto con las protestas y otras expresiones de la opinión pública en su contra, aparentemente llevaron a que el mandatario israelí acortara su viaje de varios días solo a uno de varias horas.
Netanyahu acusa de “cobardes morales” a delegados que abandonaron el pleno
Su llegada a la Asamblea General no fue diplomática. Al subir al podio se escucharon gritos de repudio y Netanyahu debió esperar varios minutos mientras observaba el éxodo de delegados de decenas de países que se salieron en protesta. Estados Unidos, varios países europeos, Panamá, Paraguay entre otros permanecieron sentados en una gran sala semi vacía. Las primeras palabras de Netanyahu fue acusar a los que se salieron como “cobardes morales” e “hipócritas”.
Casi todo su discurso fue una justificación de la guerra contra “los bárbaros” y los “terroristas” que amenazan a su país, y declaró que “acusar a Israel de genocidio es la mentira más grande del siglo”. Defendió a las Fuerzas de Defensa Israelíes, afirmó que es “el ejército más moral del mundo” y a los colonos israelíes, proclamando que no sólo no se ha cometido un genocidio, sino al revés, Israel evitó un genocidio.
“No tenemos a un amigo más grande que el presidente Trump, le damos las gracias”, declaró el primer ministro en un discurso que dejó claro que Israel no tiene ninguna intención de aceptar un estado democrático en donde todos tienen un derecho al voto, ni retirarse de Cisjordania y Gaza. Proclamó que la guerra conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán fue para “salvar a la civilización” y repetidamente llamó “bárbaros” a los enemigos de su país.
Mientras que intentó revertir la narrativa donde Israel es el gran guardián de la civilización y de protege a todos de los “bárbaros”, Netanyahu dejó el podio como jefe de un estado cada vez más aislado y repudiado en las calles y en la sede de la comunidad internacional. Sin embargo, su discurso fue dedicado, en verdad a su gran aliado Trump y a sus bases en Israel donde está ante el riesgo de una derrota en elecciones programadas para fines de octubre y que podrían acabar con su carrera política.
Su debilidad es aún más marcada por una erosión del apoyo entre las comunidades judías en Estados Unidos como el hecho de que no fue otro jefe de estado sino un alcalde el que ha provocado un giro en el debate aquí. En una entrevista radial el miércoles, le preguntaron al secretario de Estado Marco Rubio sobre la amenaza del alcalde de arrestar a Netanyahu por cargos formulados por la Corte Penal Internacional. “Le gustaría hacerlo, pero no lo hará. No tiene la capacidad ni la autoridad legal”, respondió.
LA JORNADA
