El presidente de la República violando la constitución

Fidel Soto

Si hay dos pueblos que han sufrido históricamente la tragedia de la injerencia y la intervención extranjera son : la República Dominicana y la República de Haití. Entre esas intervenciones están: la del 1916 al 1924, y la del 1965 al 1966, en Santo Domingo; y la del 1915 al 1934, y la del 2004 al 2017 en Haití, por la Minustah, organismo de la ONU, que ha dado la espalda a su carta constitutiva, desde que ha sido dominada por el poder hegemónico de los EE.UU, Inglaterra, Francia, Alemania y otras naciones que forman el poderoso bloque militar de la Organización del Atlántico Norte (OTAN).

Jamás y bajo ninguna circunstancia, debe o puede un presidente, comprometer la política internacional nuestra, con las intenciones o deseos de otro país, y más contra una nación con la que tenemos frontera.

Recordemos la posición de Hugo Tolentino:

*»SANTO DOMINGO (AP) _ El canciller dominicano Hugo Tolentino Dipp renunció el miércoles a su cargo en protesta por el apoyo del presidente Hipólito Mejía a la intervención militar de Estados Unidos en Irak. 25 de marzo del 2003.»*

Efectivamente el presidente Mejia cometió un abuso contra nuestro país y contra nuestras Fuerzas Armadas; pero también violó la Constitución de la República, y es lo que acaba de hacer el presidente Luis Abinader. La Carta Magna establece :

*»ARTÍCULO 3.- INVIOLABILIDAD DE LA SOBERANÍA Y PRINCIPIO DE NO INTERVENCIÓN.»*

*»La soberanía de la Nación dominicana, Estado libre e independiente de todo poder extranjero, es inviolable. Ninguno de los poderes públicos organizados por la presente Constitución puede realizar o permitir la realización de actos que constituyan una intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de la República Dominicana o una injerencia que atente contra la personalidad e integridad del Estado y de los atributos que se le reconocen y consagran en esta Constitución. El principio de la no intervención constituye una norma invariable de la política internacional dominicana.»*

Es bastante explícito que estamos adherido de manera constitucional al «principio de la no intervención» como norma de nuestra «política internacional». No es un principio exclusivo a nuestro territorio. Es universal en cuanto al respeto de la soberanía de cualquier Estado.

Secundar, apoyar, aceptar y llamar para que otros países envíen fuerzas militares «para poner orden en Haití», es una aberración. Una violación a la Carta de las Naciones Unidas y de la mal llamada OEA, así como de la constitución de la República Dominicana.

Rechazamos cualquier tipo de intervención militar u ocupación de la República de Haití y advertimos que tal acción es un peligro para la soberanía y la independencia de nuestro país.

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