El PRM: ¿hacia un giro ideológico?

Por Luis Córdova

El Partido Revolucionario Moderno (PRM), la actual fuerza gobernante, parece estar inmerso en un proceso de reajuste ideológico que trasciende las formalidades estatutarias. Los recientes movimientos de sus líderes fundacionales, el presidente Luis Abinader y el expresidente Hipólito Mejía, sugieren una distancia pragmática de la tradicional camisa de fuerza de la socialdemocracia que, en teoría, define al partido.

Formalmente, el estatuto del PRM, en su Artículo 2, declara al partido como una organización “orientada en el socialismo democrático”, complementado por un eslogan poco utilizado: “Democracia, Desarrollo e Igualdad”. Aunque la formalidad lo ubica en la centroizquierda —abrazando la Socialdemocracia, el Progresismo, el Liberalismo y el Socioliberalismo—, la praxis política proyecta una imagen más cercana al pragmatismo de centro-derecha.

La participación de Abinader en el foro Espacio Democrático en Brasil y la Internacional Demócrata de Centro, sumado a la aparición de Mejía en el X Diálogo Presidencial en Miami, junto al Grupo Idea, son indicativos de un acercamiento a la promoción de políticas liberales, de libre mercado y gobernanza tecnocrática, que contrastan con la retórica de la izquierda tradicional expresada, al menos, en el papel. Esta suerte de sinceramiento los revela optando por posicionamientos internacionales que se alinean más con las tendencias globales de la derecha moderna y el liberalismo económico, un giro que se percibe como atractivo en la actual coyuntura política global.

Si bien el PRM mantiene una afiliación internacional con la Alianza Progresista —un grupo surgido del divorcio con la vieja Internacional Socialista y que agrupa a partidos progresistas y socialdemócratas—, y a nivel regional con el Foro de São Paulo (un vasto espectro de la izquierda y centroizquierda americana), estos vínculos contrastan con el tono y la dirección de su gobierno.

El pragmatismo ha eclipsado a la ideología. La actual moda global de las corrientes libertarias y de derecha ejerce una innegable influencia. El PRM, percibiendo el cambio de los tiempos, parece estar adaptando su perfil para captar a un electorado que valora la eficiencia económica y la gestión, incluso a riesgo de ceder espacios ideológicos a formaciones políticas rivales, como el originario PRD, que podría capitalizar la reivindicación de José Francisco Peña Gómez como símbolo.

Y ese es el problema: ¿qué haría el PRM con Peña? No solo con el mural del local nacional, en el que aparece hasta blanqueado y el repetido opening en los actos especiales de “Por fin, primero la gente”, un lema de campaña del fenecido líder que aunque perdedor caló en la memoria de generaciones por convertirse prácticamente en su tesis política.

No solo es forma, sino contexto. El ideario, en el Artículo 4, establece que la fuerza política se inspira en los Padres Fundadores y en el pensamiento de Peña Gómez (el líder de masas, el reivindicador de los oprimidos), representa el principal anclaje al pasado y la necesaria reforma del estatuto, con la traba de que un cambio en la “ideología y principios partidarios” no puede ser mediante plebiscito (Artículo 43): peñagomismo saldría por Asamblea Extraordinaria.

¿Mantendrán a Peña, lo que significó y significa, como activo a contracorriente o pasarían a diluirlo de a poco equiparándolo con otras figuras históricas que ni remotamente alcanzaron la dimensión de quien en vida encarnó la socialdemocracia en la región?

De producirse un movimiento formal del PRM hacia un centro-derecha pragmático se alinea con la visión de que la ideología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de poder y gobernabilidad. El politólogo italiano Norberto Bobbio articuló esta tensión con precisión: “El conflicto político no es la oposición entre el bien y el mal, sino entre ideologías que ofrecen distintas soluciones a problemas comunes”.

Quizás en la reunión aquella de Jarabacoa, alguien rememoró el viejo aforismo de que “los tiempos cambian, y a quien no cambia con los tiempos… lo cambian los tiempos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.