«Hay un vacío legal completo sobre el tipo de acción que pueden tener los militares estadounidenses y eso se agrava con la falta de información que tenemos. Si se exceden, por así decirlo, no sabríamos específicamente qué legislación podríamos usar para controlarlos», alertó el analista.
Uno de esos puntos ambiguos es el que permite, por ejemplo, que el ingreso de las tropas estadounidenses no haya tenido que ser aprobado por la Asamblea Nacional ecuatoriana. Carranco Paredes indicó que el asunto sí tendría que haber sido aprobado por el legislativo si se trataba de un acuerdo bilateral, pero evade ese paso al ser presentado como un trato intergubernamental.
Consultada por Sputnik, la socióloga y analista internacional Irene León consideró que el acuerdo sí contradice a la Constitución y la decisión expresada por los ecuatorianos en noviembre pero también recordó que sucesivos acuerdos de cooperación firmados por Ecuador incluso durante el Gobierno de Guillermo Lasso (2021-2023) ya «abrieron el espacio para una virtual ocupación de EEUU en el país» y «garantizaron la inmunidad diplomática» de los efectivos estadounidenses en territorio ecuatoriano.
Para León, los acuerdos permiten «una cooperación entre comillas» entre EEUU y Ecuador ya que, lejos de compartir la responsabilidad, el Gobierno de Noboa «tiene abandonada la defensa de la soberanía» y permitirá el accionar estadounidense. Así las cosas, en este marco «no sorprendería cualquier acción de los estadounidenses contra civiles e incluso militares ecuatorianos».
Ecuador en la presión contra Venezuela
Según León, el Gobierno de Daniel Noboa se vale de estos acuerdos para dar una colaboración total con las fuerzas estadounidenses que, «bajo el pretexto del narcotráfico y sus rutas», podría montar operaciones en Ecuador para utilizarlas «para los planes geoestratégicos estadounidenses» en la región.
Es que, para León, las operaciones estadounidenses en Manta pueden no tener tanto que ver con el combate al narcotráfico sino con «el corolario Trump de la Doctrina Monroe» que lleva al actual Gobierno estadounidense a buscar retomar «el control de todo el hemisferio occidental».
Así las cosas, León sostuvo que el Gobierno de Noboa ha colocado a Ecuador como una ficha de ese plan, haciendo que el país ecuatoriano «se haya venido involucrando en los planes estadounidenses de gran alcance, incluso en los que involucra al Pacífico y el Indo Pacífico» y que también podría proyectarse hacia la presencia militar estadounidense en el Caribe.
«El Gobierno ecuatoriano ya ha hecho público su alineamiento con la estrategia estadounidense relacionada a Venezuela y al Caribe. La intención de EEUU es el control de todo el hemisferio occidental y todas las acciones que está realizando tienen que ver con eso», suscribió la analista.