Escasez de combustibles y protestas afectan el sur de Italia
Según medios de prensa locales, numerosas estaciones de servicio agotaron sus reservas, especialmente en la provincia calabresa de Cosenza y en distintas localidades de Basilicata y Apulia, donde se registraron largas filas de vehículos y dificultades para la circulación.
La interrupción del suministro está relacionada con los bloqueos y las protestas de trabajadores de la antigua siderúrgica ex Ilva en los accesos a la refinería de Eni en Taranto, instalación clave para el abastecimiento de combustibles en esas tres regiones.
El diario La Stampa señaló este viernes que las movilizaciones contra el costo del diésel se extienden por el país, con especial intensidad en el sur, donde los transportistas amenazan con paralizar sus actividades si el Gobierno no adopta medidas para aliviar los gastos operativos.
La publicación destacó que el precio del diésel aumentó más de 50 céntimos por litro desde el inicio de la guerra, según declaraciones del presidente de Conftrasporto, Pasquale Russo, quien reclamó que se liberen los recursos presupuestarios aprobados en mayo para compensar el encarecimiento del combustible y que se habiliten nuevas ayudas.
Russo advirtió que las protestas espontáneas reflejan un malestar creciente entre las empresas del transporte de mercancías.
La organización Unatras consideró que la situación es insostenible y alertó sobre el riesgo de una paralización del sector si no se produce una intervención urgente del Ejecutivo.
Las movilizaciones ya afectan a distintas zonas de Calabria, donde se han establecido concentraciones de camiones en puntos próximos al aeropuerto de Lamezia Terme, el puerto de Gioia Tauro y varios accesos a la autopista A2.
En Basilicata se reportaron problemas de circulación en la carretera estatal Jónica y en la vía Bradanica, además de estaciones con carteles de combustible agotado. En Campania también se registraron concentraciones de vehículos pesados en las provincias de Caserta y Nápoles.
Ante la situación, el Ministerio de Infraestructuras y Transportes convocó a las asociaciones del sector a una reunión el próximo 27 de octubre, con participación prevista de representantes del Consejo de Ministros y de los ministerios de Economía y de Empresas.
Los transportistas consideran insuficiente la fecha de la convocatoria y reclaman respuestas inmediatas. El conflicto plantea riesgos para el abastecimiento de mercancías, el funcionamiento de empresas y servicios esenciales y la evolución de los precios, en un contexto de presión sobre los costos logísticos.
PRENSA LATINA.
