Gustavo Olivo Te vas, pero te quedas amigo.
Por Manuel Salazar
Has anunciado que te retiras del ejercicio periodístico después de haberlo ejercido por más de 40 años.
Has trabajado bien y mucho.
Y es lógico, y bueno también, que quieras descansar haciendo otras cosas.
Seguro que harás muchas otras cosas buenas. Y así seguirás entre todos los que hemos apreciado tu vida y trabajo.
Te vas del periodismo. Pero te quedas. Porque dejas un ejemplo. De ética. De compromiso. De decencia. De urbanidad.
De excelencia profesional.
Dejas una obra periodística.
Y todo esto será presente.
Será ejemplo.
El periodismo del bueno que has hecho durante más de 40 años, tiene impronta; como el que han hecho otros venerados y venerables periodistas también en retiro, y otros tantos por fortuna todavía en la faena.
Hiciste el periodismo y has sido de los periodistas con los que muchos nos hemos ayudado a orientar en la brega por las libertades públicas, los derechos democráticos, y contra ese flagelo terrible que es la corrupción.
(Tú, ese periodismo y esos periodistas, serán aliciente, en medio del ruidoso y deprevado espectáculo que ya domina la comunicación de masas en nuestro país).
Te vas, pero te quedas Gustavo amigo.

