La COP17 afronta el desafío de acelerar la protección de la biodiversidad en la Tierra
Armenia acoge a partir de mañana, lunes, la XVII Conferencia de las Partes del Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP17), que reunirá en Ereván a representantes de unos 200 países y el desafío de acelerar los compromisos internacionales para proteger la naturaleza antes de 2030.
La conferencia, que se extenderá hasta el 30 de octubre, reunirá a delegaciones gubernamentales, científicos, organizaciones internacionales, representantes de comunidades indígenas y empresas, en uno de los mayores acontecimientos diplomáticos organizados por el país caucásico en su historia reciente.
Se prevé la llegada de hasta 15.000 participantes, mientras que las 196 partes del Convenio sobre Diversidad Biológica están convocadas a las negociaciones, que tendrán como sede principal el Complejo Karen Dermichián, acondicionado especialmente para el encuentro.
La participación europea en la COP17 estará enmarcada por una posición que defenderá acelerar el cumplimiento de los compromisos internacionales de biodiversidad y aumentar la financiación destinada a la conservación de la naturaleza.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, la española Teresa Ribera, participó el viernes en la Cumbre de Líderes, donde destacó la necesidad de integrar la protección ambiental en las políticas económicas.
La ceremonia inaugural se celebrará este domingo, seguida de una recepción ofrecida por el Gobierno armenio que incluirá actuaciones culturales tradicionales, mientras que las negociaciones entre las delegaciones de los países participantes comenzarán el lunes, bajo el lema ‘Pasar a la acción por la naturaleza’.
Objetivos pendientes para 2030
Uno de los principales objetivos será realizar la primera evaluación mundial de los avances hacia el cumplimiento del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en 2022, que establece 23 metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad antes de 2030.
Entre ellas, figuran la protección de al menos el 30% de las superficies terrestres y marinas del planeta, la restauración de ecosistemas degradados y la movilización de 200.000 millones de dólares anuales para financiar la conservación.
Sin embargo, un informe de Naciones Unidas presentado esta semana advierte de que los esfuerzos actuales siguen siendo insuficientes y que, de mantenerse los compromisos existentes, la protección alcanzaría únicamente alrededor del 27% de los ecosistemas terrestres y el 12% de los marinos para finales de esta década.
La financiación será uno de los asuntos centrales de las negociaciones, especialmente por las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo respecto a la movilización de recursos y la reducción de los subsidios que perjudican a la naturaleza.
La COP17 también buscará acordar el denominado la ‘Hoja de Ruta de Ereván’ (Yerevan Pathway), una iniciativa destinada a acelerar la implementación de los compromisos ambientales durante los próximos cuatro años.
La Cumbre de Líderes concluyó el viernes con la adopción de la Declaración de Ereván, un documento político que reafirma los compromisos internacionales de protección de la naturaleza y reclama incrementar la financiación y fortalecer la cooperación multilateral.
Con la presidencia de la COP17, Armenia buscará impulsar acuerdos concretos que permitan reducir la distancia entre los objetivos asumidos por los países y las medidas adoptadas para frenar la pérdida de biodiversidad.
EFE VERDE.
