Los fondos de pensiones, una ilusión monetaria a los trabajadores

Por Jeovanny E. Pérez Corcino

De acuerdo al informe de la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) al mes de septiembre pasado, en el país tenemos unos 5,5 millones de afiliados al sistema, una cifra alta si la comparamos con el último Censo Nacional, que arroja una población de 10,7 millones, de los cuales más del 50% están registrados a una administradora de fondo de pensiones.

De este número de afiliados, más de 2,2 millones están cotizando, es decir, están activos en términos laborales.

A septiembre pasado unos 26, 813 afiliados habían solicitado una pensión por discapacidad, pero solo aprobaron unas 18,934, lo que representa un 0.008606636% del total de los afiliados.

En cambio, por sobrevivencia de 50,503 solicitadas, solo han otorgado 17,056, un 0.00775273 % del total de los afiliados.

Por otro lado, las cifras realmente alarmantes en términos absoluto, es que el portal de la SIPEN revela que a septiembre pasado el total recaudado ascendió a RD$9,513,376,141.51 (nueve mil quinientos trece millones, trescientos setenta y seis mil ciento cuarenta y uno, con cincuenta y una centavos); pero el patrimonio, de las AFPs ronda los RD$1,529,313,346,144.72, (un billón quinientos veintinueve mil trescientos trece millones trescientos cuarenta y seis mil ciento cuarenta y cuatro con setenta y dos centavos). ¡Sí que saben acumular el dinero de los afiliados!.

Los fondos de pensiones son administrados en su mayoría por la banca dominicana, cabe resaltar que lo hacen eficientemente, desde el punto de vista estrictamente financiero, a menudo, con ganancias extraordinarias, por lo que es fácil aseverar que producen altos rendimientos.

Por ejemplo, el resumen estadístico de la SIPEN de septiembre, explica que el “promedio ponderado de rentabilidad sobre la base del patrimonio de los Fondos de Pensiones asciende a 9.59%, sin incluir al Ministerio de Hacienda”.

Ahora bien, ¿administrado correctamente para quién?, pues para todos los que convergen en el sector financiero, menos para los afiliados, que al fin y al cabo son los dueños de ese dinero.

Para ponerlo en contexto, los afiliados en papeles reciben sus balances mostrando las partidas de rendimientos nominales, que no son efectivos desde el punto de vista de la practicidad. Ni siquiera estoy pensando en la tasa efectiva desde el punto de vista financiero.

Si usted como afiliado queda desempleado, la AFP no tiene nada que ver con su status, le seguirá haciendo un reporte en papeles de su dinero, y usted pensará en la ironía de que tiene, y no puede usarlo, pero se queda sin seguro médico, que probablemente lo necesite en el viacrucis del desempleo.

Por otro lado, recuerdo al diputado Pedro Botello y su lucha por la devolución del 30 % a los afiliados, que para negarlo se aludía que la operación podía generar inflación, no obstante a nadie se le ocurrió abordar que la referida ley contempla que se cotice durante 30 años, y que a los 60, cuando vaya a recibir la “pensión de vejez” solo le cubre por 15,  porque el promedio de vida de los dominicanos es de 75, y si logra superar esa edad, se quedará sin nada porque el fondo se agota; entonces cuestiono: ¿de qué habrá valido cotizar por 30 años a un sistema que te deja desprotegido cuando más lo necesita?; ¿cómo es posible que se abandone a su suerte a los adultos mayores?; se supone que después de los 65 años es justamente la edad más vulnerable, que el Estado debe resguardar con más celo.

Como dijo una vez el famoso filósofo francés René Descartes: “Pienso, luego existo”. Es absurdo pensar que había preocupación porque la devolución del 30% de los fondos de las AFPs generaría inflación, pero nos importa poco dejar desprotegidos a una población altamente vulnerable, como es la envejeciente.

Si usted tiene RD$5 millones de pesos en una AFP, y la ley permitiera que le devolviera su fondo, lo coloca en un certificado financiero, le daría una renta mensual superior, si no retirara el capital, el banco le sigue asegurando una rentabilidad y ese capital seguiría siendo suyo, cosa que no ocurre con los fondos de pensiones.

Pero si con esos recursos comprara un apartamento, no solo recibiría la renta del alquiler mensual, sino que cada año esa propiedad aumentaría de valor, por lo tanto, cualquiera podría manejar esos fondos con más seguridad y rentabilidad para sí mismo, que como lo hacen las administradoras.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.