«Ha sido un punto, una característica muy fundamental del Gobierno del presidente Maduro, ejercer esta diplomacia de apoyo a gobiernos que de alguna u otra manera pasan y experimentan procesos parecidos a los que vive Venezuela», señaló.
Para el experto, las amenazas contra Lula y los intentos de magnicidio evocan paralelismos con los desafíos enfrentados por su par venezolano. «Cuando el presidente Maduro ve que el presidente Lula estuvo involucrado en un intento de magnicidio en su contra, inmediatamente se solidariza porque el presidente Maduro precisamente ha sido víctima de varios intentos de magnicidio como ha revelado la justicia venezolana», subrayó.
Relaciones Brasil-Venezuela: retos y posibilidades
A pesar de la solidaridad, las relaciones entre Brasil y Venezuela han atravesado momentos difíciles. Leiroz destacó que el retorno de Lula al poder marcó una oportunidad para la normalización de la amistad con Caracas, boicoteada por el ascenso de la derecha en Brasil.
«Las relaciones tuvieron su peor momento durante el Gobierno de Bolsonaro. Ahora creo que las izquierdas del continente tienen como una trampa a solventar. Cayeron en divisiones y eso es muy complicado y peligroso», advirtió.
“Tenemos el recuerdo todavía muy vivo en nuestras memorias de la relación de amistad y cooperación que poseían los presidentes Lula y Chávez en su momento. Pero todo el escenario que pasó con la muerte de Chávez y el Gobierno de Maduro, y el aislamiento del PT en Brasil, la prisión de Lula, la derrocada de Dilma y todo el proceso de crecimiento de la extrema derecha en Brasil, han puesto la izquierda brasileña en posiciones muy desfavorables para siquiera comprender el escenario venezolano».
«Eso ha afectado muchos sectores cercanos al presidente Lula y también a la izquierda brasileña que creo yo podríamos poner de alguna manera influenciadas, afectadas, impactadas por la opinión pública construida desde los Estados Unidos sobre lo que pasa en Venezuela», explicó.
El experto considera que el veto de Brasil a la entrada de Venezuela en los
BRICS (compuesto inicialmente por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) forma parte de esta clase de dinámica concreta a lo interno de la política brasileña.
“El tema electoral en Venezuela ha sido como el estallido final que necesitaban algunos factores de la izquierda moderada de Brasil para dejar de apoyar a Venezuela», sostuvo. Sin embargo, también mencionó que factores de derecha heredados de la gestión bolsonarista podrían haber influido en esta decisión.
Sin embargo, el retorno a Brasil de Manuel Vadell, embajador venezolano, luego de ser convocado a su país el 30 de octubre, después que el Gobierno calificó de «injerencistas y groseras» las declaraciones de altos funcionarios brasileños sobre temas internos venezolanos, parece abrir una nueva oportunidad para reestablecer la tradicional alianza entre Caracas y Brasilia.
Según Leiroz, el fortalecimiento de las relaciones no depende exclusivamente de Lula y Maduro, sino de un debate más amplio entre las izquierdas latinoamericanas. «Creo que mucho de esa división puede informar y servir para definir qué va a ser la relación entre Brasil y Venezuela en el próximo periodo histórico», indicó.
Para normalizar y fortalecer las relaciones bilaterales, el analista considera fundamental superar las divisiones internas y fomentar un diálogo abierto entre las izquierdas del continente.
«¿Qué queremos nosotros mientras somos la izquierda del continente? ¿Queremos avanzar? ¿Queremos reformar? ¿Queremos cambiar? Esos son debates que van a informar la práctica y la praxis de los gobiernos en el próximo momento», reflexionó.
El llamado de Maduro a proteger a Lula, a juicio del experto, subraya la urgencia de este debate, no solo en Brasil, sino en toda América Latina, donde «los gobiernos progresistas enfrentan desafíos que ponen en riesgo su estabilidad y la agenda de los pueblos», concluyó Leiroz.
SPUTNIK