Presidente turco y su par iraní conversan sobre el conflicto en Oriente Medio
El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, reafirmó la postura de su país de no interferir en los asuntos internos de Irán y expresó la disposición de Ankara a mediar para reducir las tensiones en la región, durante una conversación telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.
Erdogan advirtió que las consecuencias de nuevas confrontaciones militares no las pagarían únicamente las partes enfrentadas, sino también toda la región y el resto del mundo, incluida Europa y Asia, y subrayó la urgencia de poner fin a la guerra lo antes posible para evitar una mayor expansión del conflicto en Oriente Medio.
El mandatario turco destacó que su país «no contempla en absoluto enfrentarse a Irán bajo ninguna circunstancia” y reiteró su rechazo a cualquier forma de injerencia externa en los asuntos iraníes calificándola de “inaceptable”. Erdogan también expresó su comprensión por las difíciles condiciones que atraviesa el país tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel, a lo que agregó que «en esta fase, la necesidad de abrir las puertas de la diplomacia es más urgente que nunca».
Durante la llamada, el presidente turco transmitió sus condolencias por la muerte del líder supremo Alí Jameneí y por el fallecimiento de civiles, incluidas niñas, en el bombardeo a una escuela en Minab. Asimismo, felicitó a Sayyed Mojtaba Jameneí tras su designación como nuevo líder de la revolución y de la República Islámica de Irán.
Por su parte, Pezeshkian denunció que Israel y la administración estadounidense buscan sembrar divisiones entre Irán y sus vecinos, y rechazó las acusaciones sobre supuestos ataques iraníes contra Türkiye o Najicheván, en Azerbaiyán. Afirmó que Irán está dispuesto a reducir tensiones, siempre que el espacio aéreo, el territorio y las aguas de países vecinos no se utilicen para lanzar ataques contra el pueblo iraní.
Erdogan expresó que «el aumento de la tensión entre los países de la región no beneficia a los intereses de los países vecinos ni a los intereses a largo plazo de Irán». Irán decidió abrir una investigación con el objetivo de aclarar las supuestas acusaciones sobre los bombardeos ocurridos en Najicheván.
Ambos líderes coincidieron en la gravedad de la situación regional y sus repercusiones económicas y comerciales a escala global. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, señaló que Israel podría estar detrás de incidentes falsos destinados a deteriorar las relaciones entre Irán y sus aliados.
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