Profesionales agropecuarios lanzan grito de guerra
Por Luis Rodriguez Salcedo
ANPA califica el 2025 como un año de «engaños y frustración» para el sector agropecuario.
La Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) cerró el año 2025 con un grito de guerra. En un balance demoledor, el gremio calificó el periodo actual como «frustratorio y decepcionante», acusando directamente al Gobierno de Luis Abinader de dar la espalda a los técnicos que garantizan la seguridad alimentaria del país.
Tito Hernández, presidente de la ANPA, no se guardó nada. Según el dirigente, el sector termina el año sumido en el abandono, tras meses de promesas incumplidas que se han quedado en «papel mojado» pese a los múltiples intentos de diálogo en el Palacio Nacional.
La indignación del gremio tiene fecha de origen: el 28 de enero de 2025. Ese día, una comisión se reunió con el presidente Abinader, alimentando una esperanza que, según Hernández, fue traicionada.
«Hemos agotado todas las vías: reuniones, diálogos y negociaciones. Sin embargo, no hay resultados concretos. Los profesionales del campo han cumplido, pero las autoridades han fallado», sentenció el líder gremial.
Para la ANPA, el balance de fin de año es una lista de deudas sociales acumuladas que asfixian al profesional agropecuario:
Pensiones: Cientos de técnicos esperan un retiro digno tras décadas de servicio.
Cancelaciones: Sigue pendiente la reposición de profesionales desvinculados injustamente.
Salarios: El aumento prometido brilla por su ausencia, mientras el alto costo de la vida devora los ingresos actuales.
Falta de personal: El campo languidece por falta de nuevos nombramientos para asistencia técnica.
La crítica más ácida fue dirigida al ministro de Agricultura, Limber Cruz. La ANPA lo responsabiliza directamente de la crisis de incertidumbre que atraviesa el sector.
“El ministro parece ignorar, e incluso despreciar, a quienes son los verdaderos garantes de la producción nacional. Sin técnicos, no hay comida en la mesa de los dominicanos”, afirmó Hernández, sugiriendo que la gestión actual ha desconectado la política agraria de su base profesional.
El gremio fue tajante: la tregua tiene fecha de caducidad. Si para el inicio del 2026 no existen respuestas tangibles y cumplimientos efectivos, la ANPA abandonará las mesas de diálogo para retomar las calles.
La advertencia es clara: la sostenibilidad del sector y la seguridad alimentaria de la nación están en juego si se mantiene el maltrato a quienes hacen parir la tierra.
TECLA LIBRE.

