Tensiones, riesgos y vulnerabilidad en la economía
Por Daris Javier Cuevas
A escala planetaria se evidencia que las relaciones económicas internacionales han registrado cambios muy significativos, fruto de las transformaciones que se han producido en la economía global y de situaciones multifactoriales en el orden económico y político por lo cual el mundo ha transitado.
En tal sentido, se establece que las relaciones económicas internacionales son la expresión genuina de la extensión de las relaciones económicas internas subordinadas a la dinámica económica externa con un alto coeficiente de influencia de las relaciones políticas que establecen los diferentes Estados.
Cada vez más se observa que las relaciones económicas internacionales son una expresión de la voluntad que tienen los Estados de mantener el intercambio comercial, diplomático, cultural y la cordialidad política entre naciones, lo cual definen el tablero económico y político a escala global.
Tal realidad se explica en el contexto del fenómeno de la globalización que, visto desde una óptica económica, ha ocupado la mayor atención de los estudiosos, académicos e investigadores de las ciencias sociales, en particular, de la economía y la dinámica financiera global.
Bajo ese enfoque se interpreta que en la economía global predominan riesgos y tensiones inherentes a la dinámica del comercio y los mercados financieros, los cuales se han acelerado con la liberalización de los sistemas financieros y el ingreso de grandes sumas de capitales sin controles.
Pero resulta que, en el marco de una expansión y contracción económica y comercial global, unida a una desregulación financiera inadecuada, las economías han entrado en una fase de alta vulnerabilidad, lo cual explica la fragilidad económica predominante y un crecimiento del PIB decepcionante.
La economía global está girando alrededor de un esquema de concentración crediticia, improcedentes niveles de tasas de interés, amenazas bélicas, guerras comerciales y unos mercados financieros que han entrado en una volatilidad derivada de una situación especulativa que solo genera incertidumbre.
La desaceleración que se registra en la economía global permite anticipar que al ritmo que presentan las grandes economías, estas podrían convertirse en las próximas décadas en economías emergentes y las economías en vía de desarrollo van a contribuir el doble que los países desarrollados a este crecimiento.
Si se observa de manera detenida la dinámica socioeconómica global y el cambio en la atmósfera, generado por la producción humana y que aumenta la temperatura global, entonces, se puede arribar a la conclusión de que el aumento en la población humana va a tener fuertes impactos en diferentes áreas y este es otro riesgo que se agrega a la economía global.

