¿Un fantasma recorre América?
Por Carlos Verón De Astrada
En el siglo XIX se publicó un documento que tuvo y sigue teniendo una enorme repercusión . Ese documento empezaba diciendo :”Un fantasma recorre Europa”. Será que ahora podemos decir: Un fantasma recorre América?
Sin lugar a dudas, la historia se mueve cada vez con mayor rapidez, lo que hace que los acontecimientos o hechos que se van e irán produciendo, sean muy difíciles de predecir. Y el frenesí que produce esa irrefrenable dinámica, genera una atmósfera planetaria de gran desconcierto y generalmente, el desconcierto trastorna las mentes.
De unos meses a esta parte y paralelamente a la emergencia de signos de corte neo fascista, se siente con fuerza, una desaforada paranoia respecto a la que se considera o socialismo o comunismo. Un amigo me decía que lo que ocurre se parece a la emergencia de un neo macartismo, aludiendo a aquel senador norteamericano llamado, Joseph McCarthy que en los comienzos de la guerra fría desató una feroz campaña anticomunista con acusaciones delirantes basadas en la percepción alucinógena de comunistas por todos lados y produciendo listas negras para perseguir a todo aquel que no comulgara con el conservadurismo capitalista rampante de la época. Un dicho que circulaba según relatos, era de que se veía “comunistas hasta en la sopa”.
La reaparición de signos que intentan reproducir aquel fascismo de la primera mitad del siglo XX con sus particularidades, quizá se encuadre en ese “eterno retorno” de Nietzsche. Algo de cierto había en la aseveración de aquel filósofo alemán que fuera mal usado por el nazismo alemán. Digo así, porque la paranoia neo fascista, si así se pudiera calificar, es parecida a la emergencia de los terraplanistas que también hacen su extraña aparición en pleno siglo XXI.
Si el macartismo de la primera mitad del siglo XX generaba confusión, la paranoia anticomunista del presente es más enrarecida. Y ese enrarecimiento genera una tremenda confusión de qué es izquierda, o progresismo o reformismo etc. Pero a cualquier corriente que se contraponga al orden establecido excluyente y predador, se le califica de comunista. Tanto es así, que el Pdte. Trump llegó a calificar a Obama y Biden, de comunistas.
Y hete aquí, que en las elecciones para la elección de Alcalde de la ciudad más cosmopolita del mundo y cuna y meca del negocio financiero mundial, New York, realizadas hace dos días, resultó ganador un joven de apenas 34 años, nacido en Uganda, musulmán y, Socorro!!!, se declara socialista democrático. Por supuesto, todo ese gran coro de neo maccartistas que ven comunistas por todos lados, pegó y sigue pegando el grito al cielo. Coro liderado por el Presidente norteamericano. “Adonde llegó el comunismo, que ahora un comunista será alcalde de New York”, exclamó en una exposición.
Resulta que quien fuera electo Alcalde de N.York, Zhoran Mamdani, es una figura claramente disruptiva, para un discurso político predominante en EEUU que es trasversal a los dos grandes partidos,el Republicano y Demócrata (no solo de Trump), porque habla de medidas concretas y simples que apuntan a una redistribución más equitativa de recursos en el conjunto de la sociedad neoyorkina, como la gratuidad del trasporte público, la gratuidad de atención a niños de menos de 5 años, la congelación de los precios de los alquileres, la creación de supermercados públicos; medidas que serán costeadas con un incremento de 2% de impuesto a las personas físicas o jurídicas que tengan un patrimonio mayor a un millón de dólares: pero además, con una propuesta migratoria inclusiva . Hasta ahí. Repito, una política de redistribución e inclusión, para una sociedad que es aquejada por tremendas desigualdades sociales y que afectan a una gran masa de neoyorkinos como a buena parte de la población norteamericana. Pero además, una población que cada vez es más heterogénea. Una población cuya identidad cultural y racial es imposible de determinar y por eso, el discurso primacista que no es característico solo de Trump sino de una minoría blanca y acaudalada que maneja los hilos del poder desde hace más de dos siglos, no tiene ninguna razón de ser.
Si nos remitimos a todos los exponentes del pensamiento socialista que aparecieron en la historia del movimiento socialista mundial, desde los llamados utópicos, anarquistas, marxistas, neo marxistas etc.etc. , esto que plantea el alcalde electo de N. York(recién asume en enero) , está lejos de ser socialista o comunista, pero produce tanta roncha en el conservadurismo rampante que hoy está emergiendo con fuerza, que es visto como un satán, un belcebú. Y el discurso estigmatizante no está exento de racismo. Que los musulmanes son malos en Europa y occidente en general etc.etc,; que New York se convertirá en Venezuela o Cuba y otros delirios absurdos.
Y para concluir para no alargar tanto: Esto que pasó y está pasando en el municipio de New York, hace apenas unos años, era impensable; que un político joven se declare socialista democrático y encima, musulmán. Algo muy fuerte debe estar pasando al interior de la sociedad norteamericana y que silenciosamente activa como una bomba de tiempo: un “fantasma” en EEUU, que quizá sea una gran masa de excluidos, misérrimos que crece en forma exponencial, mientras una minoría cada vez más minúscula se apropia de la mayor parte de los recursos de esa potencia.
c.v.

