América Latina: la manzana de la discordia entre las grandes potencias

Por Luis Beatón

Como consecuencia de la política de Estados Unidos de poner contra la pared a Rusia con acciones en Ucrania que impulsaron el actual conflicto entre dos naciones que antaño estaban hermanadas dentro de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, América Latina se convirtió ahora en la manzana de la discordia entre las grandes potencias, y más concretamente por alcanzar el dominio de sus principales rubros energéticos.

Según un informe del diario El País, de España, la Unión Europea, tal vez una de las principales víctimas del conflicto impulsado por Estados Unidos, intenta buscar desesperadamente fuentes de energía que perdió de Rusia y pone su mirada en Bolivia, Argentina y Chile- cuentan con el 60 por ciento de las reservas de litio localizadas en el planeta, y en Venezuela, Argentina y Brasil, poseedores de importantes reservas de petróleo y gas.

Es el desespero por algo impulsado por Washington que ya sabían vendría.  Se trata de hidrocarburos en los que la UE está a punto de perder a su principal proveedor,  Rusia, algo que visto de otra forma era parte del plan de los estadounidenses para copar el mercado que estaba en manos de Rusia.  Los perdedores, los pueblos europeos que pronto, en el invierno,  sentirán lo que cuesta la sumisión de sus gobiernos a los dictados de Estados Unidos.

Según el sitio digital Naked Capitalism, América Latina vuelve a estar en el gran tablero de ajedrez, mientras la carrera por los recursos y la influencia estratégica se intensifica en la nueva guerra fría

En este escenario, Vladimir Putin subió la apuesta esta semana en su enfrentamiento con Occidente al ofrecer a los aliados de Rusia en América Latina, Asia y África armamento ruso avanzado, todo en nombre de salvaguardar la «paz y la seguridad» en el emergente mundo multipolar.

En su intervención en la ceremonia de apertura del Foro Internacional Militar y Técnico 2022 y de los Juegos Internacionales del Ejército-2022, el dirigente ruso elogió a los países no alineados por no doblegarse ante el hegemón mundial (EEUU) y optar por una vía de desarrollo más independiente:

Al profundizar esos lazos, Putin pone a Estados Unidos en alerta en su propia vecindad y la publicación digital pregunta  «¿Está Rusia a punto de poner a prueba la Doctrina Monroe?».  Si, hace mucho que esa nefasta doctrina está en crisis desde la Revolución Cubana, la nicaragüense, la venezolana y otros procesos independientes en la región que retan y ponen a los estadounidenses en una posición difícil.

Hay presiones sobre la región, incluso el gobierno ucraniano llama por indicación de la Casa Blanca a que los latinoamericanos se sumen a las sanciones de Washington contra Moscú, algo que es poco probable.

La mayoría de los países de América Latina, incluidos los dos más grandes, Brasil y México, se oponen resueltamente a las sanciones, por una serie de razones económicas, geoestratégicas y éticas, según analistas internacionales.

Son pocos los que se olvidan de la Guerra de las Malvinas, una gran confabulación entre Washington y Gran Bretaña, donde las presuntas buenas intenciones de los estadounidenses con sus vecinos se fueron a bolina. Ese es un precedente que puede ser nefasto para los planes de la UE.

Ahora, a medida que aumentan las tensiones entre Occidente y Rusia y China, y que llegan al poder gobiernos más independientes en países latinoamericanos como México, Brasil, Honduras y Colombia (entre otros), tanto Estados Unidos como la UE están empezando a intensificar su respuesta en la región, valoró Naked Capitalism.

La comandante del Comando Sur de EE.UU., la general Laura Richardson, acusó recientemente a China de ejercer una «diplomacia de trampa de la deuda» y a Rusia y China de «socavar la democracia» en la región.

Pekín «no invierte en América Latina, la extrae», dijo Richardson ante un Comité de Servicios Armados del Senado en marzo.  Eso es  una muestra de temor cuando saben  que su política de ganar ganar y esquilmar a sus vecinos, al parecer,  se acerca a su fin.

Es tanto el temor que hasta un cavernícola  como el senador Ted Cruz criticó a los políticos de su país por permitir  la elección en Colombia del primer presidente de izquierdas de su historia:

En su alocución en una comisión del Senado el político neoconservador habló de “los graves peligros para la seguridad nacional de Estados Unidos que se han formado y se están profundizando en todo el hemisferio occidental”.

Ya hay nueve gobiernos en América del Sur, América Central y el Caribe controlados por socialistas. Todos estos gobiernos, con una sola excepción, son también abierta e ideológicamente antiamericanos, dijo.

Naked Capitalism hace una aproximación al tema de lo que es y lo que está por venir. «Los tiempos han cambiado», dice Juan González, subsecretario de Estado adjunto de Biden para Asuntos del Hemisferio Occidental. «Vamos a buscar áreas de interés común y vamos a avanzar en ellas», dijo a un auditorio repleto de empresarios colombianos la semana pasada, añadiendo (y esta es la parte interesante):

«Hace cuarenta años, Estados Unidos habría hecho todo lo posible para impedir la elección de Gustavo Petro, y una vez en el poder habría hecho casi todo lo posible para sabotear su gobierno (…) No importa la ideología de un gobierno o el lugar que ocupe en el espectro político. Si es elegido y gobierna democráticamente, vamos a buscar áreas de interés común y a avanzar en ellas; también vamos a comunicar más nuestras preocupaciones». (Eso habría que verlo y solo el tiempo lo dirá).

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