Breve análisis acerca de los resultados de las elecciones EE. UU.

Por Leonardo Hermann.

Más allá de que no creo en el sistema representativo burgués y en particular en el bipartidismo DEMÓCRATAS / REPUBLICANOS en EE. UU., ya que quien verdaderamente tiene el poder en Estados Unidos, la capital del Imperialismo, es el Complejo Militar Industrial y el capital financiero.

Pero lo cierto es que hay que ser obtuso para no reconocer el terremoto político que significa para el Fascismo Internacional los resultados de esta elección. La derrota de Trump no es solo la victoria de los Demócratas es algo mucho mas complejo.

Es la victoria de las masas disconformes y oprimidas de EE. UU. Se me dirá que es por el medio electoral y que pensar que con eso alcanza para terminar con el fascismo en EE. UU. es una ingenuidad y claro yo estoy de acuerdo.

Es más podría agregar que las elecciones fueron utilizadas por las masas para golpear a Trump directamente. Pero el resultado electoral no es sino la consecuencia de un estado de movilización creciente de las masas de EE. UU.

Las multitudinarias movilizaciones de NO KINGS, las acciones de resistencia y  desobediencia civil en contra del ICE y la invasión de la Guardia Nacional a diversos Estados, las movilizaciones en solidaridad con Palestina y las tomas de Universidades.

Las manifestaciones de las masas de EE. UU. dejaron de ser solo una expresión de la bronca frente al deterioro de las condiciones de vida y el encarecimiento de las mercancías para traducirse en reclamos de un profundo contenido político.

Acaso por citar un ejemplo, ¿el movimiento de solidaridad con Palestina en EE. UU. no es una muestra desinteresada de defensa de la humanidad comparable con la lucha en los años 70 de los jóvenes contra la guerra de Vietnam? El resultado electoral es uno de los síntomas mas evidentes del hartazgo de las masas de EE. UU..

Ahora bien esto es un proceso en desarrollo. Y hay que ver la situación sin las anteojeras que miran la realidad como una cuestión estática. Hay muchas cosas que analizar. Cito algunas:

  • Es evidente que las políticas fascistas a escala global de Donald Trump han provocado divisiones y contradicciones en el propio seno del Partido Republicano. Siguiendo esta línea se podría afirmar que el triunfo de candidatos Demócratas latinos, afroamericanos, musulmanes, originarios y de diversos géneros también demuestran las grietas internas de un Partido Demócrata que entró en contradicción con sus propias bases. Ahora bien, la cuestión es cómo harán estos funcionarios para limar sus diferencias con el ala conservadora del Partido Demócrata y a su vez no traicionar a sus votantes. Porque hay que ser claros, lo que se expresó en las urnas no fue un cheque en blanco a los Demócratas, sino un voto de castigo a Donald Trump.
  • Dentro de la lucha institucional, los representantes Demócratas en las Cámaras tienen una tarea histórica con esta mayoría: llevar a juicio político a Donald Trump. ¿Querrán hacerlo? ¿Tendrán el valor para hacerlo? ¿Cómo reaccionarán sus bases si no lo hacen?
  • Como lo expresé anteriormente, este proceso que están haciendo las masas es un camino que no puede limitarse a las urnas. Sino que se construye en las calles, y que el pueblo lo seguirá construyendo en las calles, las plazas y las universidades de EE. UU. les guste o no a los Republicanos o Demócratas. El resurgimiento de organizaciones revolucionarias históricas como Panteras Negras es un hecho que muestra la profundidad y diversidad del movimiento. Y en el sentido a la batalla parlamentaria este es un punto de presión y condicionamiento para los Senadores Demócratas.
  • Pero en política el enemigo también juega. Pensar que el Donald Trump que utilizó al terror para perseguir a la oposición, que utilizó inconstitucionalmente a la Guardia Nacional como fuerza de ocupación para sofocar protestas civiles, que sembró 143 campos de concentración en territorio estadounidense y que armó una guardia pretoriana como ICE, que dispone de milicias de extrema derecha y grupos de choque de locos fanáticos, se va a quedar tranquilo mientras por abajo se mueven los hilos para su juicio político y destitución, es una ingenuidad política imperdonable.

Donald Trump expresa la visión política fascista de las familias burguesas que dominan al mundo. No es “un loco suelto» es la escoria que los Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Peter Thiel, entre otros, eligieron para hacer el trabajo sucio de reformatear al mundo a su imagen y semejanza.

Entonces si Donald Trump es solo un peón de su juego mundial y el objetivo estratégico es rediseñar el sistema capitalista, ¿están estos perversos personajes dispuestos a sacrificarlo? ¿O prenderán fuego a EE. UU. como lo están haciendo con el globo, antes de que caiga el emperador? Hay que recordar que la esencia del fascismo es la violencia y que Donald Trump ya la ha usado de forma institucional y de forma paramilitar contra sus opositores. ¿Será capaz Donald Trump y sus patrones de hundir a EE. UU. en una nueva guerra civil?

  • En el plano internacional la incertidumbre es aún peor ya que hay rumores de un posible ataque nuclear contra Irán. Y si esa fuera la reacción desesperada del imperialismo, ya que o reconoce la irrefutable derrota contra Irán y la resistencia o escala a un punto del que no pueda volver, no puede persistir en una guerra de desgaste porque el costo para su economía es infinito y cada día de prolongación de la guerra es peor. El costo político también.

La bestia fascista esta herida, al borde del abismo, rodeada, ¿qué va a hacer?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.