El Euro cayó a su nivel más bajo en 20 años

REDCOM. El euro continúa descendiendo estrepitosamente y el viernes 23 cayó en su nivel más bajo en los últimos 20 años, de acuerdo a medios económicos europeos.

En la mañana del el euro ya se cotizaba a 0,98 centavos de dólar y un poco más tarde ya su valor era de 0,97, lo que representa una caída del 0,82%.

Informan que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de subir los tipos de interés en 75 puntos básicos impulsó al dólar, pero también contribuyó a la depreciación de la moneda del bloque europeo.

La Fed subió sus tasas de interés entre el 3 y 3,25%, decisión que ya habían descontado los mercados, pero las previsiones de sus miembros sobre los tipos son restrictivas, de un incremento de otros 125 puntos básicos hasta finales de año y de una subida de otros 25 puntos básicos en 2023, hasta situarlos en 4,6%.

Ya el euro había sufrido otras caídas sorprendentes, sobre todo la de julio cuando después de 20 años llegó a valer lo mismo que un dólar. Otro descenso significativo fue el de principios de septiembre, cuando empezó a valer menos.

Pero además del euro, la libra esterlina (Reino Unido) cayó el lunes a un mínimo histórico frente al dólar, porque los operadores temen que el nuevo plan económico británico perjudique las finanzas del país, mientras que el Banco de Inglaterra dijo que estaba vigilando “muy de cerca” los mercados financieros tras los fuertes movimientos de los precios de los activos.

Mientras la economía europea se resiente de la subida de los precios de la energía, que limitará el margen de maniobra del Banco Central Europeo y del Banco de Inglaterra, el euro perdía un 0,3% a u$s1,01, tras haber caído a u$s 0,9733, un nivel que no se veía desde 2002.

¿A qué responde la debilidad del euro?

Esto ocurre mientras aumenta el temor en los mercados de una recesión económica en Europa, en un contexto de alta inflación y una creciente incertidumbre sobre la continuidad en el suministro de gas ruso. Dicho esto, ¿a qué se debe la debilidad del euro?

1) La política agresiva de la Reserva Federal.

2) Las consecuencias de las sanciones coercitivas antirusas lo que ha provocado la reducción del suministro de gas ruso.

3) La inflación creciente agudizado por dichas sanciones.

4) Las propias «sanciones» a Rusia, que han resultado un disparo a quienes las han impuesto

5) La recesión en la eurozona provocada por la crisis energética. Y

6) La diferente velocidad en la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo

Los europeos ahora tendrán que pagar más por las materias primas porque se cotizan en dólares.

En todo este contexto, muchos culpan al Banco Central Europeo por el letargo de no asumir una postura agresiva como la de la Reserva Federal, que hasta mediados de año ya había subido el tipo de interés tres veces.

Desde esa perspectiva el Banco Central Europeo está en una posición difícil, tratando de frenar la inflación y, al mismo tiempo, amortiguando una economía en desaceleración.

Como así también, y con la actividad económica en el piso, no sé vislumbra una salida a corto plazo de la crisis. Las señales de una recesión económica en Europa son cada vez más visible.

¿Cuáles son las consecuencias?

Con la inflación en la zona euro en su nivel más alto desde que comenzaron los registros (8,6%), la depreciación del euro aumenta el costo de la vida al encarecer las importaciones.

En otros momentos de la historia, una moneda más débil no es necesariamente una mala noticia porque los gobiernos la utilizan como una manera de estimular el crecimiento económico, dado que las exportaciones se vuelven más competitivas. Ahora, sin embargo, no es el caso.

«Cada vez que el dólar sigue apreciándose, nos cuesta más en euros comprar un barril de petróleo. Ese es el gran problema que vemos ahora», explica Juan Carlos Martínez, profesor de Economía de IE University.

Es por eso que un euro débil ha contribuido a que los combustibles hayan superado máximos históricos, perforando el bolsillo de los consumidores. La situación es inquietante para los países de la región, considerando que cerca del 50% de las importaciones de la zona euro están denominadas en dólares.

Una alternativa para frenar la devaluación es que suban los tipos de interés en la zona euro. «Sería necesaria una política más agresiva del Banco Central Europeo, algo que por el momento no parece estar sobre la mesa», dice Martínez.

Fuentes: Misión Verdad/El Mundo/BBC/

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