El Mundo de la Razón Última.
Por Chichi Muelens.
A partir del estudio riguroso de la evidencia lo que sucede en América Latina y el Caribe es que la izquierda política no tiene un sentido unívoco sino análogo.
En estas sociedades no existe izquierda política, sino izquierdas que tienen elementos comunes pero al mismo tiempo se diferencian incluso con durisimos enfrentamientos.
¿Qué son las izquierdas?
Son todas aquellas generaciones o corrientes ideológicas que defienden y promueven la aplicación de proyectos políticos basados en la razón y en el carácter universal de dichos proyectos, el raciouniversalismo, por ejemplo.
Existen dos grupos de izquierdas, definidas e indefinidas.
Dentro de las definidas están la izquierda radical o jacobina,(ya no existe) la liberal, izquierda libertaria o anarquista, izquierda socialista o social demócrata, la izquierda comunista o marxista leninista y la más pujante y a la que me adhiero rotundamente la asiática o marxista a la postre comunista .
No voy a enumerar a las indefinidas porque sería robarme demasiado espacio. De ahí que no veamos resultados tangibles en el desarrollo de las fuerzas productivas que redunde en el desarrollo íntegro de los países de nuestra América Latina.
Eso por no hablar de la división que han propiciado estas izquierdas que llegan al poder a administrar el capital y no a cambiar las condiciones materiales para derrumbar la super estructura ideológica de este capitalismo otrora Progresista, hoy inexorablemente depredador .
La izquierda hispanoamericana, se quedó en el discurso casi romántico y ofrece pero no cumple , de ahí el carácter pendular de las elecciones en nuestros países.
En fin , actualmente y por eso no soy de izquierda, sino comunista.
La línea que separa a las izquierdas de las derechas es tan difusa o fina que no se puede hacer un análisis gnoseologico, sociológico, político y económico sin mencionar esta distinción en aras de edificar a quienes nos leen. De hecho se tiene la percepción, no está muy lejos de la realidad, que ya no hay izquierdas ni derechas.
De ahí mi crítica dura a las izquierdas latinoamericanas y mi repulsión absoluta a las peores derechas del mundo que también perviven en nuestro continente.

