En la crisis de representatividad, la polarización PRM-Fuerza del Pueblo, habilita la consolidación de un nuevo ciclo político.

Por Juan Carlos Espinal.

El sistema electoral dominicano es de 2 vueltas. Gana el partido político qué obtenga 50% + 1 en primera, o se va a segunda vuelta.

El PRM, partido de gobierno, tiene la maquinaria electoral debilitada, la Constitución impide la continuidad del presidente Abinader, el peso dominicano ha perdido capacidad adquisitiva y la economía continúa un proceso de desaceleración.

Hasta el momento, Leonel Fernández de Fuerza del Pueblo ha logrado capitalizar el descontento desplazando a las demás opciones presidenciales absorviendo el voto histórico del PLD.

El Partido de la Liberación ha sido golpeado por el gobierno del presidente Abinader pero sigue teniendo liderazgo en alcaldías, con dirigentes experimentados y aún mantiene estructura territorial.

La política inflacionaria, el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana y la ausencia de un liderazgo político peremeista más alla del presidente Abinader unifica el voto de castigo.

El PLD, que en el pasado obtenía entre el 37-40% de la votación del padrón electoral hoy su techo electoral alcanza el 12%.

Es importante señalar que en 2024 Fuerza del Pueblo y PLD sumados pasaron de 45%. Separados ninguno llegó a 30%.

En la actualidad, todas las investigaciones socio demográficas establecen que el PRM mantiene un respaldo de entre el 35-38% del padrón electoral.

Mientras tanto, Leonel Fernández continúa creciendo, absorbiendo los tradicionales votantes del PLD quienes prefieren votar por él antes que por el PRM.

En 2024, gran parte del voto del PLD se fue a FP en segunda vuelta.

Aún cuando la oposición se mantenga dividida, dando paso a una segunda vuelta, Leonel Fernández sigue siendo competitivo.

Ahora bien, una amplia convergencia que incluya una alianza electoral PLD-FP sobre la base de un nuevo Pacto Social, sumaría la estructura nacional suficiente como para instalar un escenario que permitiría competir con el PRM.

Sería el único bloque que le puede ganar al PRM en primera vuelta.

3 variables decidirán las elecciones presidenciales, congresionales y municipales del 2028.

Si de aquí al 2028 se continúan deteriorando los servicios públicos, la inflación se normaliza, los apagones se convierten en una crisis energética, el desempleo amplía la informalidad, el voto castigo al PRM beneficia a la coalición opositora qué respalde a Leonel Fernández.

Si el PRM se fragmenta, coloca a un candidato débil con limitaciones, o si el PLD impone un candidato presidencial que no conecte con la realidad de la sociedad Dominicana en su conjunto, las posibilidades de que Leonel gane en primera vuelta se acrecientan.

Leonel conecta con más del 40% de los jóvenes de entre 18-35 años. El PRM tiene amplios segmentos de jóvenes. No obstante, Abinader, qué es el eje que los pudiese integrar en un solo bloque, esta inhabilitado.

A Leonel conviene ganar en primera vuelta.

No obstante, la única forma real de ganarle al PRM es en primera vuelta. Leonel es el líder opositor con más techo. Tiene un voto duro de 30-32% con una proyección de 43%.

Es cierto que la política cambia cada 6 meses. Que falta mucho para 2028. Y que la situación geopolítica actual de los Estados Unidos incide en el Caribe.

En mi opinión, si hoy fueran las elecciones presidenciales, se respeta la voluntad popular y las variables del crecimiento económico se mantienen como hasta hoy se manifiestan en la ingobernabilidad democrática, el mapa de la composición del Congreso Nacional y los Ayuntamientos se transformará.

Una demostración de unidad congresional y municipal de la oposición pasa por comprender el sentido de responsabilidad histórica para garantizar el Estado de Derecho.

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